Por falta de tiempo a veces me tardo mucho en responder a los comentarios

por lo que les pido paciencia y me disculpo si llega a ser su caso.

LOS TRES LOGOS



(Este artículo fue elaborado por la Logia Unida de Teósofos de Inglaterra y le agradezco mucho a Alexander por haberlo traducido y el texto original en inglés lo pueden leer aquí.)


Estudiante: He leído el artículo sobre el Logos (link) y siento que ahora tengo una comprensión mucho más clara de lo que realmente es el Logos según las enseñanzas de H.P. Blavatsky y los propios Maestros, en lugar de las serias distorsiones inventadas por los “instructores” posteriores. Pero veo que Blavatsky a menudo se refiere al Primer Logos, al Segundo Logos y al Tercer Logos.

¿Qué se entiende por estos términos?

Yo pensaba que el Logos era solamente UNO y es la Luz y la Vida del Universo que todo lo anima.


Instructor: Es cierto que en realidad hay solamente un Logos, y este es el Logos Universal, ese Principio de Vida y Energía Evolutiva que irradia desde el Absoluto (ya sea que se llame Brahman, Parabrahm, Adi-Buddhi, Ein-Soph, o lo que sea) al comienzo de cada Gran Ciclo (Maha-Manvantara) y procede a convertirse en el Universo Viviente mismo.

Como dijimos en el otro artículo, Blavatsky y los Maestros nunca usaron el término “Logos Planetario”, y sólo una vez hablaron del “Logos Solar”, aunque de una manera completamente diferente de cómo los pseudo-instructores usan ese término.

La Teosofía genuina habla del Logos Universal, que es la «Primera Causa», mientras que el Absoluto es la «Causa sin Causa» y la «Raíz sin Raíz» de todo.

Y este Logos Universal es lo que también se conoce como Sol Espiritual Central o Gran Sol Central.

Ahora bien, el tema de los tres Logos quizás se vuelve más claro cuando vemos cómo fueron definidos por Blavatsky en “Las Transacciones de la Logia Blavatsky”, libro que por cierto, es una excelente e indispensable fuente de información y enseñanza que aclara muchas cosas de La Doctrina Secreta, incluyendo los Logos, los Siete Rayos, los Espíritus Planetarios, la naturaleza del Principio Divino Absoluto, las Estancias de Dzyan, el tiempo y la eternidad, etc., además de tener una esclarecedora sección sobre los sueños.

En ese libro ella habla de los tres Logos como “los símbolos personificados de las tres etapas espirituales de la Evolución”.

Así que realmente no son más que símbolos, destinados a presentar conceptos clave a nuestras mentes y a nuestro entendimiento.

Hagamos notar algunas cosas que se dicen sobre estos tres Logoi:


EL PRIMER LOGOS

Siempre se conoce como el Logos Inmanifestado. Se simboliza como el punto en el centro del círculo, el círculo representa la Absolutez infinita e ilimitada de Parabrahm, y el punto marca el comienzo —o más bien el recomienzo— de la existencia diferenciada después de la Gran Noche del Universo (Maha-Pralaya) en la que no había nada (ni sonido ni silencio) excepto el propio Parabrahm indiferenciado, incondicionado, infinito y absoluto.

El Primer e Inmanifestado Logos también es llamado Logos más elevado. Se dice que está fuera del espacio y del tiempo, y que es solamente “potencialidad latente”.

El Primer Logos es la “potencialidad” del Universo, mientras que el Segundo Logos es la “potencia” del Universo. El Segundo emana del Primero. Siendo sólo latente, potencial e inmanifestado, el Primer Logos es muy cercano al Absoluto, y de hecho es Su radiación directa.

Realmente no es posible decir nada más sobre él. Pero en las enseñanzas de la Teosofía vemos que a veces se dice que Atman, el Principio más elevado de la constitución humana, corresponde al Logos Inmanifestado, mientras que la mayoría de las veces se lo equipara con el Absoluto. Esto no es una contradicción, como en apariencia podría parecer, sino que en realidad es una clara indicación de algo.


EL SEGUNDO LOGOS

Es el Logos Manifestado. En sí mismo, en realidad, es sólo “el semi-manifestado”, ya que se manifiesta mediante y como el Tercer Logos. En Transacciones, Blavatsky habla de Él como:

« El Alma Universal e Inteligente, la Ideación Divina, que combina los planes y prototipos ideales de todas las cosas en el mundo manifestado objetivo, así como en el subjetivo. »

Mientras que el Primer Logos es descrito como “potencialidad latente”, el Segundo es descrito como “conciencia diferenciada”. Se nos dice que el espacio y el tiempo comienzan con la emanación del Segundo Logos a partir del Primer Logos. El Inmanifestado es la potencialidad; el Manifestado es la potencia.

Este Logos es la Mente Universal, mencionada en el hinduismo como Mahat, que literalmente significa “El Grande”. Y como muestran las alegorías hindúes, la Mente Divina produce «siete hijos nacidos de la mente» que van a desempeñar papeles cruciales e importantes en todo el Universo.

La síntesis de estos siete (que en realidad son siete rayos, siete poderes o siete fuerzas) es lo que la Teosofía llama Tercer Logos.


EL TERCER LOGOS

Se le hace referencia de varias maneras, tales como los Siete Rayos, los Siete Poderes Creadores o los Siete Logos.

El Segundo Logos contiene en sí mismo al Tercer Logos, y se manifiesta mediante y como este Tercer Logos, tal como se mencionó hace un momento. Si al Primer Logos lo llamamos potencialidad latente y al Segundo conciencia diferenciada, podemos referirnos al Tercero como la diferenciación última del Segundo en forma de fuerzas cósmicas individualizadas. Y de ellas procederá la innumerable serie de Jerarquías divinas.

Estos “Siete Rayos” son realmente las siete fuerzas ocultas del Universo, y las cuales dan como resultado, entre otras cosas, a la realización y a la manifestación objetiva de lo que yace latente, subjetivo y arquetípico dentro de la Mente Universal. En otras palabras, se ocupan del cumplimiento del Plan para la construcción y creación del Universo.



Estudiante: Creo que capto la esencia de esta explicación. Pero, ¿no parece muy abstracta, metafísica y filosófica?


Instructor: Lo parece y en gran medida lo es. Pero, ¿cómo podemos hablar de algo tan verdaderamente metafísico y majestuosamente magnífico como el nacimiento y la evolución del Universo con alguna otra clase de términos?

Intentar simplificarlo, personalizarlo o antropomorfizarlo sería oscurecerlo y profanarlo. Nuestra gran necesidad es comenzar a PENSAR de una manera metafísica, abstracta y filosófica que eventualmente eleve y alce nuestra conciencia hacia un nivel mucho más elevado y más verdaderamente espiritual en la vida cotidiana.

Los Maestros saben que esto es lo que necesitamos, y es por ello que se aseguraron de que La Doctrina Secreta se escribiera en gran parte de esa manera. La espiritualidad separada de la filosofía a menudo es poco más que idiotez, y los Maestros declararon en sus cartas que este es el “amanecer de un ciclo más espiritualmente intelectual”.

Es hora de que crezcamos y comencemos a hacer un esfuerzo verdadero en nuestro pensamiento, en lugar de sólo permanecer en nuestro presente estado ordinario.


Estudiante: Usted mencionó lo que Blavatsky dijo acerca de que los tres Logos eran en realidad “los símbolos personificados de las tres etapas espirituales de la Evolución”.

A la luz de todo lo que ha estado diciendo, ¿sería correcto decir que en realidad no hay tres Logos distintos, sino más bien el Logos Único que efectúa la evolución del Universo a través de tres etapas distintas?


Instructor: Creo que esto es correcto, siempre que recordemos que “el Logos Único que efectúa la evolución del Universo” no es ningún tipo de Ser, Entidad o Persona Divina, sino más bien la Energía de la Vida Universal misma, que responde y actúa bajo el impulso inherente de la Ley inmutable.

Además, esas “tres etapas distintas” quizás no son tan distintas, separadas y claras como quisieran nuestras finitas mentes e intelectos. A menudo nos suele gustar encajar las cosas en cajas ordenadas y en compartimentos definidos, pero no requiere mucha reflexión o consideración darse cuenta de que muchas cosas en la Naturaleza no son así.


Estudiante: ¿Cuáles son los nombres de los tres Logos? Estoy seguro de que el Logos no puede tener nombre en realidad, pero, ¿cuáles son los mejores nombres para usar con fines explicativos?


Instructor: Tienes razón, el Logos no puede tener nombre, al igual que el Absoluto es necesariamente innombrable. En realidad no es esencial usar nombres específicos.

Los términos “Primer Logos”, “Segundo Logos” y “Tercer Logos” serán suficientes. Pero si queremos usar nombres, entonces debemos usar algunos de los varios nombres dados al Logos en las diferentes religiones y filosofías del mundo. Como se dijo en el otro artículo:

« Muchos nombres diferentes utilizados en muchas tradiciones espirituales diferentes pueden llegar a confundir a menos que tengamos en cuenta que casi siempre son nombres meramente ilustrativos aplicados a este mismo Logos. Así como es Brahmā el que emerge como Logos del Brahman Absoluto en la filosofía de los Upanishads, también es Adam Kadmon (“Hombre Celestial”) el que emerge como Logos de Ein-Soph en la Cábala, y es Avalokiteshvara el que proviene de Adi-Buddhi en el esoterismo del buddhismo tibetano.

Algunos hindúes hablarán del Absoluto y de su Logos como Shiva y Shakti, mientras que otros preferirán usar el término Vishnu, Narayana o Ishvara para el Logos. Puede que otros se refieran a ello como el Kundalini Universal o la Madre del Universo, mientras que un verdadero gnóstico cristiano podría inclinarse a llamarlo Sophia Divina.

Lo que es importante recordar es que estos no son una colección de diferentes seres o entidades, y de hecho no son un ser ni una entidad, sino simplemente son nombres y términos descriptivos para el Principio Logoico que anima y da vida a este Universo entero. “En la filosofía Esotérica, el Logos es simplemente un término abstracto”, escribe Madame Blavatsky. »

En la Teosofía, el Logos Inmanifestado a menudo se denomina Narayana. Narayana es otro nombre para Vishnu en el hinduismo, y se puede traducir como «el Espíritu de la Ideación Divina moviéndose en las aguas».

¿Recuerdas en el comienzo del Libro del Génesis en la Biblia dónde se habla sobre el “Espíritu de Dios moviéndose sobre las aguas de las profundidades” antes de que el mundo se formara?

En las antiguas escrituras hindúes, leemos que Narayana comenzó a moverse sobre las aguas infinitas del Espacio abstracto, y que este fue “el primer aleteo de la manifestación” que dio como resultado la reaparición cíclica del Universo después del Maha-Pralaya.

Blavatsky a veces se refería al Primer Logos como Brahmā, sin embargo y con frecuencia, aplicaba también el nombre Brahmā al Segundo Logos. Por lo tanto, haríamos bien en seguir su ejemplo al no dar demasiada importancia a los nombres, sino a centrarnos en la idea y el concepto que se esconde tras esos nombres y términos.

Los Siete Rayos que se conocen como Tercer Logos son los Siete Kumaras del hinduismo (que son los siete “Hijos de Brahmā nacidos de la mente” o Hijos de la Mente Universal), mientras que en el budismo son los Siete Dhyani Buddhas, en el cristianismo los Siete Arcángeles, en el judaísmo los Siete Elohim, y en la Cábala los siete Sephiroth inferiores.

Todos son nombres diferentes para una y la misma «cosa». Como dice la escritura más antigua conocida por el hombre (el Rig Veda del hinduismo):

« La Verdad es UNA, aunque los sabios la llamen por muchos nombres. »

Para resumirlo todo brevemente, los tres Logos (que son los símbolos personificados de las tres etapas espirituales de la Evolución) tienen una analogía bastante clara en las tres etapas físicas de la evolución de cada ser humano.

Primero está la concepción y el misterioso proceso invisible que eventualmente resulta en las primeras etapas de formación (Inmanifestado), luego el período de gestación donde el feto comienza a tomar forma y crecer dentro del útero pero permaneciendo invisible y en su interior (Semi-Manifestado), y finalmente, gracias a las dos etapas previas del proceso, el ser humano —el microcosmos del macrocosmos— nace en la manifestación objetiva (Manifestado).

El concepto del Logos Universal es muy antiguo, y ciertamente no se origina con las enseñanzas de H.P. Blavatsky. Pero un estudio y una comparación de las filosofías antiguas mostrarán que las enseñanzas de Blavatsky acerca del Logos son una representación clara y precisa de esa Verdad eterna.

Sin embargo, para comprenderlo y explorarlo de manera más completa y profunda, es necesario leer y estudiar La Doctrina Secreta, y especialmente aquellos capítulos y páginas que tratan sobre el Logos en las secciones acerca del lenguaje universal del simbolismo místico.



EL LOGOS EXPLICADO POR LA TEOSOFÍA



(Este artículo fue elaborado por la Logia Unida de Teósofos de Inglaterra y le agradezco mucho a Alexander por haberlo traducido y el texto original en inglés lo pueden leer aquí.)


Uno de los términos y conceptos más frecuentemente mencionados en las enseñanzas teosóficas es el término del Logos.

Y este término ha sido una fuente de confusión y equivocación para algunos estudiantes de la Filosofía Esotérica, y generalmente esto se ha debido a que ellos han sido influenciados por las ideas encontradas en lo que sólo puede llamarse pseudo-Teosofía.

Ideas erroneas tales como la noción de que el Logos es un “Él” o algún tipo de Ser o Entidad o un rol alcanzado a través de un alto grado de iniciación.

Todas estas nociones son falsas, inmaduras y no filosóficas, y no tienen su origen en ninguna Sabiduría Eterna, sino en la imaginación y la ignorancia de sus diversos exponentes.

En cambio, las enseñanzas de H.P. Blavatsky, William Judge y los mismos Maestros con respecto al Logos son bastante diferentes y están firmemente enraizadas en la antigua filosofía de la verdadera Sabiduría Eterna.

A lo largo de los milenios, toda filosofía espiritual (tanto oriental como occidental) ha enseñado claramente la existencia y la necesidad del Logos.

Y la clave para la comprensión de este concepto se encuentra en la palabra “Logos”, que es una palabra griega que equivale a “Lenguaje”, “Palabra”, “Verbo” y “Voz”.

En realidad es un término platónico, aunque el concepto mismo precede a Platón por largas edades. Y la idea completa detrás del significado literal de la palabra “Logos” es que es la expresión manifestada del subjetivo, silencioso y siempre oculto Absoluto.

El Absoluto es el Principio Único Divino Eterno Infinito, la Realidad Suprema y Última, que está más allá de toda definición, descripción y comprensión. Es la Vida Una, el Elemento Uno, la Esencia y la Energía Inmutable, la cual es la Existencia Misma, y es impasible y no se ve afectada por nada, independientemente de si el Universo existe en ese momento o no. Es el verdadero Ser Divino o Ser Superior de todos, porque verdaderamente es la Realidad una y única.

El Infinito, para ser realmente infinito, no puede tener nada finito en Sí Mismo, o dejaría de ser el Infinito, ya que esa palabra literalmente significa “no finito de ninguna manera”. Y por lo tanto, es absoluto, lo cual –en terminología filosófica– significa: completamente diferente y no relacionado con lo relativo.

“Relativo” significa la totalidad de la existencia manifestada, pero al mismo tiempo es la fuente y el sustrato de toda la existencia manifestada.

Por lo tanto, la Teosofía enseña que el Infinito es siempre inmanifestado, inmanifestable, incondicionado, indiferenciado, y sin ningún atributo, característica, forma o personalidad de ningún tipo. Pensar o referirse a Ello como a un “Él” o una “Ella” es negar toda la filosofía teosófica.

Casi todo lo que se puede decir sobre ello es que es la Conciencia suprema, pura y absoluta. Y como es Conciencia absoluta, está inconmensurablemente más allá incluso del tipo de conciencia más elevado y más sublime que podamos concebir.

Para nuestras percepciones inevitablemente relativas, no puede sino parecer más bien como Inconsciencia perfecta, ya que no podemos comprenderla o entenderla de ninguna manera, más que simplemente saber que «ES».

Y de igual modo, siendo La Luz Absoluta, para nosotros no puede sino parecer más bien como Oscuridad perfecta, debido a Su naturaleza completamente insondable e infinita.

El Infinito es la Infinidad misma.

En la Teosofía, el nombre más frecuentemente aplicado para designar al Absoluto es “Parabrahm” o “Parabrahman”, el cual es un término hindú sánscrito que significa «Brahman Supremo» o «Brahman Infinito».

Parabrahm y Brahman son sinónimos, pero el término «Parabrahm» es el que Blavatsky y los Maestros usan con más frecuencia. Y se admite de manera natural que en realidad el Absoluto es inexpresable e innombrable, pero, sin embargo, cada religión de cada nación ha aplicado su propio término al Principio Supremo para facilitar la comprensión.

En el hinduismo esotérico, es Brahman o Parabrahman. En el budismo esotérico, es Adi-Buddha o Adi-Buddhi, que significa literalmente «Sabiduría Primordial», mientras que la Cábala usa el término Ein-Soph (también escrito como Ain-Soph), que literalmente significa «La Nada Infinita e Ilimitada».

El Logos, entonces, es la expresión objetiva del Absoluto subjetivo y abstracto, o la Palabra que proviene del Silencio. Y esto tiene que suceder para crear el Universo, ya que el Absoluto (debido al hecho de Su Absolutez) no puede crear nada por sí mismo.

E incluso le es indiferente que haya un Universo, pero los Maestros enseñan que la aparición y la evolución periódica y cíclica del Universo se debe a una Ley inherente y automáticamente operativa.

Ellos explican que es como si hubiera un gran reloj divino, o lo que podríamos llamar con alguna libertad un “computador cósmico” que está eternamente girando y que impulsa al Universo a manifestarse y a desmanifestarse una y otra vez, siempre en el momento correcto.

Y la Teosofía sostiene que ciertamente no hay ninguna “Voluntad Divina” personal ni inteligencia consciente detrás de todo.

Los Maestros de la Fraternidad Transhimaláyica han declarado que niegan la existencia de Dios tal como lo concibe la religión, y evitan usar ese término por completo y Blavatsky lo reiteró en La Doctrina Secreta al declarar que considerar o referirse al Absoluto como «Dios» es malinterpretarlo por completo.

Sin embargo, a pesar de emplear ese término, los primeros versículos del Evangelio de Juan en el Nuevo Testamento cristiano expresan muy claramente este concepto del Absoluto y del Logos, ya que dicen:

« En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. »

Estas famosas palabras, en las que se usa el término griego “Logos” (en su sentido exclusivamente platónico) y que nadie puede negar que tiene todas las características del platonismo, han sido distorsionadas a propósito, y la teología cristiana les ha dado nuevos significados, tal como ha sucedido con todos los textos del Nuevo Testamento original.

La interpretación o explicación esotérica sería la siguiente:

« En el principio de este Universo existía el Logos, y el Logos estaba con el Absoluto, y el Logos era la radiación directa del Absoluto. El Logos estaba en el principio con el Absoluto. Todas las cosas en este Universo han sido emanadas y han evolucionado a partir del Logos; y nada ha existido aquí excepto  mediante el Logos.

En el Logos estaba la Vida Divina misma; y esa Vida es la Luz espiritual en el hombre. La Luz del Logos brilló a partir de la oscuridad del Absoluto; y el Absoluto permaneció completamente inalterado e impasible por ello, siendo la Absolutez Misma. »


La declaración atribuida a Jesús en otra parte del Evangelio de Juan de que “Nadie ha visto al Padre excepto el Hijo”, tiene también las características distintivas del esoterismo platónico, neoplatónico y pitagórico, aunque esta afirmación probablemente será negada o puesta en duda por la mayoría hasta que realmente se encarguen de realizar una investigación adecuada e imparcial sobre el asunto.

Y la conclusión es que el Absoluto nunca ha sido visto o percibido directamente por nadie, excepto por el Logos, quien es el “primer engendrado del Padre”.

Por lo tanto, en pocas palabras, el Logos es la Luz y la Vida del Universo que todo lo anima. Es el Universo Viviente mismo. Es la radiación primordial del Absoluto en el amanecer del Maha-Manvantara o ciclo de la Vida Universal. Es la Luz que irradia desde la Oscuridad Desconocida del Absoluto. Es Tiempo, resurgiendo del seno infinito de la Eternidad. Es el Anima Mundi o Alma Universal. Es la Ideación Divina misma. Es Alaya y se convierte en la Mente Universal.

En ocasiones, en la Teosofía se lo denomina simbólicamente como el Sol Espiritual Central o el Gran Sol Central, el cual impregna y es todo el Universo, y está compuesto por los Siete Rayos que son las siete fuerzas y potencias ocultas (es decir, secretas y desconocidas, excepto para quien está lo suficientemente iniciado) dentro del Universo.


Muchos nombres diferentes utilizados en muchas tradiciones espirituales diferentes pueden llegar a confundir a menos que tengamos en cuenta que casi siempre son nombres meramente ilustrativos aplicados a este mismo Logos.

Así como es Brahmā el que emerge como Logos del Brahman Absoluto en la filosofía de los Upanishads, también es Adam Kadmon («Hombre Celestial») el que emerge como Logos de Ein-Soph en la Cábala, y es Avalokiteshvara el que proviene de Adi-Buddhi en el esoterismo del buddhismo tibetano.

Algunos hindúes hablarán del Absoluto y de su Logos como Shiva y Shakti, mientras que otros preferirán usar el término Vishnu, Narayana o Ishvara para el Logos. Y puede que otros se refieran a ello como el Kundalini Universal o la Madre del Universo, mientras que un verdadero gnóstico cristiano podría inclinarse a llamarlo Sophia Divina.

Lo que es importante recordar es que estos NO son una colección de diferentes seres o entidades (y de hecho no son ni un ser ni una entidad), sino simplemente son nombres y términos descriptivos para el Principio Logoico que anima y da vida a este Universo entero.

Y es por eso que Madame Blavatsky precisó que en la filosofía Esotérica, “el Logos es simplemente un término abstracto”, y agregó que “el Logos no es ninguna personalidad, sino el principio universal”.

El símbolo arcaico universal relacionado con el Logos era el del círculo con el punto en el centro.


Y en un capítulo de La Doctrina Secreta titulado “Teogonía de los Dioses Creadores”, leemos lo siguiente:

« Ese Principio Primero, o mejor dicho, ÚNICO, era llamado “el círculo del Cielo”, simbolizado por el hierograma de un punto dentro de un círculo o triángulo equilátero, representando el punto al LOGOS.

Así, en el Rig Veda, donde ni siquiera se nombra a Brahmā, comienza la Cosmogonía con el Hiranyagarbha, el “Huevo Áureo” y Prajapati (Brahmā posteriormente), de quien emanan todas las Jerarquías de “Creadores”.
. . .
Este Punto es la Causa Primera, pero AQUELLO de que emana, o más bien de lo cual es la expresión o Logos, se deja en silencio.

A su vez, el símbolo universal, el punto dentro del círculo, no era aún el Arquitecto, sino la causa de aquel Arquitecto; y el último estaba precisamente en la misma relación con aquella, como el punto con respecto a la circunferencia del Círculo, que, según Hermes Trismegisto, no puede definirse. »

El punto dentro del círculo también se ha representado como el número 1 dentro del 0, lo cual simboliza la Primera Causa (el Logos) que irradia desde la Causa sin Causa (el Absoluto); el Uno Universal que irradia desde el Eterno Cero.

Como se ha demostrado a lo largo de este artículo explicativo, el sistema definido de la filosofía esotérica encarnada en la Teosofía siempre procede de los universales a los particulares, en lugar de intentar ir de los particulares a los universales. Comienza en el principio, en el punto de partida definido y fijo del Absoluto, y luego procede progresivamente hacia abajo.

Este es el famoso método oriental, el deductivo, conocido en occidente como el método platónico debido a la insistencia de ese gran iniciado en él, mientras que el método inductivo de los particulares a los universales es el método aristotélico, el cual -junto con el propio Aristóteles- es criticado de manera grave y justificada por Blavatsky y los Maestros.

El Maestro Kuthumi escribió:

« ¡Qué artimaña más vulgar la de sus aristotélicos! Con la persistencia de un perro sabueso persiguen una idea hasta el mismo borde del “abismo infranqueable”, y después, acorralados, dejan que los metafísicos descubran la pista, si pueden, o que la dejen perder. »

Y Blavatsky dijo en su obra Isis Desvelada que el sistema platónico debe triunfar sobre el aristotélico, por el bien del mundo occidental. Pero,

¿Cuántos de los que hoy se llaman a sí mismos teósofos tienen siquiera la más mínima comprensión o conocimiento de alguno de los dos?

Pensemos por un momento y consideremos el hecho de que incluso las matemáticas básicas proceden de los universales a los particulares, indicando claramente que esta es la forma correcta, natural, lógica y precisa de proceder, en lugar de ir de los particulares a los universales.

Siempre comenzamos con el 0, luego con el 1, y luego «los muchos» surgen del 1 de manera eventual y progresiva. Sería estúpido, así como imposible, que las matemáticas comenzaran en algún lugar que no fuera el punto de partida definitivo y último.

De manera similar, la Teosofía genuina trata del Absoluto (el «Eterno Cero», el TODO Abstracto Ilimitado) y del Logos Universal (el 1) que irradia de Él, en lugar de interesarse por las manifestaciones inferiores, posteriores y temporales (y por lo tanto ilusorias), tales como el llamado Logos Planetario o Logos Solar, los cuales son los principales objetos de atención entre los pseudo-Teósofos, quienes también dicen que los diversos Logoi han progresado hasta alcanzar la posición del Logos a través del sendero de la iniciación.

En todas las más de 10’000 páginas de los escritos de H.P. Blavatsky, que abarcan más de quince años, el término “Logos Solar” es usado solamente una vez (e incluso esa vez se utiliza en un sentido muy diferente a la forma en que los instrutores posteriores han usado el término) y el término “Logos Planetario” no es usado en absoluto.

Tales términos tampoco son usados por William Judge ni por ninguno de los Maestros, tales como el Maestro M. y el Maestro K.H., y cuyos extensos escritos han sido dejados para nosotros y puestos a disposición fácilmente para la lectura y el estudio de cualquier persona suficientemente interesada en saber lo que verdaderamente enseñan los verdaderos Maestros.

La Teosofía, al hablar del Logos, casi siempre habla exclusivamente del Logos Universal. «Caos-Theos-Kosmos» es una frase utilizada por HPB y los Maestros en una parte de La Doctrina Secreta cuando hablan de los orígenes y la manifestación del Universo.

«Caos-Theos-Kosmos» significa el Absoluto, y el Logos significa el Universo Manifestado. Esa es la forma en que todo avanza y progresa.

Filosóficamente hablando, la palabra griega “Caos” no tiene el mismo significado que cuando usamos ese término en el habla cotidiana moderna, sino que se refiere al estado sin forma de la Absolutez.

“Theos” se traduce como «Dios» y «Kosmos», escrito con una K en vez de con una C, en enseñanzas Teosóficas hace referencia al Universo, en lugar de solamente al cosmos de nuestro sistema solar, aunque por supuesto este está incluido en él.

Y por supuesto, hay mucho más que se podría decir sobre este tema, y se ha dicho mucho más, particularmente en La Doctrina Secreta, a la cual el Maestro K.H., quien afirmó la autoría conjunta de ese libro junto con el Maestro M. y HPB, describió como el «epítome de las verdades ocultas», y dijo que iba a ser la fuente «de información e instrucción para el estudiante sincero» durante muchos años por venir.

La Doctrina Secreta en sí -al igual que en la Enseñanza esotérica que subyace a todas las religiones del mundo- es descrita en esa obra como «la síntesis de la religión, la filosofía y la ciencia»... porque es la fuente arcaica y primordial de toda la Verdad que existe en las diversas religiones, filosofías y ciencias del mundo.

El lado filosófico de la Teosofía es una parte vital y esencial de ella. La palabra «filosofía» literalmente significa «Amor a la Sabiduría» o «Amor a la Verdad», siendo sabiduría y verdad palabras sinónimas en los tiempos antiguos. El término ha desarrollado una connotación más bien negativa aquí en occidente, debido a la filosofía especulativa seca, polvorienta, sin alma y demasiado intelectual que surgió y se marchitó aquí en los últimos siglos.

En la obra Estudios en La Doctrina Secreta, B.P. Wadia escribió:

« Durante los últimos siglos, la filosofía metafísica ha sido una clase muy inútil de sofistería especulativa en toda Europa. El mundo occidental primero tiene que entrenarse en la idea de que la filosofía de los Antiguos está lejos de ser especulativa, y que la metafísica oriental es una ciencia que es altamente práctica.

Los escritos de Blavatsky muestran esto de manera ampliamente clara. En nuestro propio Movimiento Teosófico hemos sufrido por la torpeza de muchos estudiantes precoces que no vieron las razones para inspeccionar, estudiar y examinar las enseñanzas de los Maestros a través de Blavatsky en su verdadera posición y perspectiva, es decir, la metafísica y la filosófica. »

La espiritualidad separada de la filosofía a menudo es poco más que idiotez, tal como ha demostrado dolorosamente el movimiento espiritista, las enseñanzas y mensajes canalizados, y la manía con los ángeles que caracterizan el movimiento New Age. Pero mientras tales cosas van y vienen, la Sabiduría Antigua y Eterna siempre permanece, porque es la Verdad Eterna, y la Verdad nunca cambia.

La Teosofía está aquí para cualquiera y para todos los que la deseen. La puerta está abierta... ¿por qué no entras y encuentras las respuestas a tus preguntas?





DR. WILHELM HÜBBE-SCHLEIDEN


(1846-1916, alemán)

El Dr. Wilhelm Hübbe-Schleiden fue un prominente investigador y académico alemán que contribuyó mucho a la formación de la Sociedad Teosófica en Alemania.

  Tabla de contenido

      1.  Cartas
      2.  Biografía
      3.  Obra literaria



1. CARTAS

  • Las cartas que le enviaron los Maestros a Hübbe-Schleiden, las pueden leer aquí. 
  • Dos cartas inéditas que le escribió Blavatsky abordando la crisis de confianza que estalló contra ella a causa del reporte Hodson, las pueden leer (en inglés) aquí. 
  • Y la carta que le escribió el Dr. Schleiden a la Condesa Constance Wachtmeister en donde le relata la experiencia que él tuvo con Blavatsky y la elaboración de La Doctrina Secreta, la pueden leer aquí. (luego la pongo)
Los documentos y libros del Dr. Hübbe-Schleiden fueron depositados en la librería de la Universidad de Göttingen.





2. CORTA BIOGRAFÍA DEL DR. SCHLEIDEN

« Nació en Hamburgo el 20 de octubre de 1846. Estudió jurisprudencia y economía política, y obtuvo el grado de doctor. Durante la guerra de 1870-71 fue agregado del Consulado General alemán en Londres. Posteriormente se interesó mucho por la exploración geográfica y fue un actor importante en la política colonial de Alemania.


1884

Como ser humano, el Dr. Hübbe-Schleiden tenía una personalidad muy agradable, llena de buen humor, muy ingenioso y siempre listo a ayudar a otros. Estaba profundamente interesado en los temas ocultos y después de haber leído el libro del Sr. Sinnett “Budismo Esotérico”, se interesó mucho en la teosofía y llegó a ser uno de los principales fundadores, y el primer Presidente de la Sociedad Teosófica Germania, cuando ésta fue organizada por el Coronel Olcott en la casa de los Gebhard en Elberfeld, el 27 de julio de 1884.

Posteriormente viajó con el Coronel Olcott a Dresde, y fue durante su viaje en tren que el Dr. recibió una carta del Maestro Kuthumi.

Hübbe-Schleiden vio por primera vez a Blavatsky en agosto de 1884 cuando ella acababa de llegar a la casa de los Gebhard. Y volvió a verla cuando él residió de nuevo con los Gebhard, de septiembre a diciembre de ese mismo año, ya que la estancia de Blavatsky en Elberfeld se prolongó hasta el 4 de octubre de 1884.


1885

Al año siguiente cuando Blavatsky regresó de la India y se instaló en Würzburg (en donde ella escribió la mayor parte de La Doctrina Secreta), él la visitó en dos ocasiones. Su primera visita fue en octubre de 1885 en que permaneció una semana o diez días; y la vio por última vez una tarde y noche, a principios de enero de 1886.

Y antes de partir él recibió por parte de los Maestros los certificados de la triple autoría de La Doctrina Secreta.


1893

En 1893 él organizó en Steglitz una organización independiente denominada Theosophische Vereinigung, con fines totalmente idénticos a los de la Sociedad Teosófica, pero con métodos de trabajo más consonantes (según él pensó) con las características del pueblo alemán.


1912

En 1912 aumentó en Alemania la oposición del Rudolf Steiner contra la idea que Krishnamurti era el nuevo Mesías, por lo que la señora Besant canceló la Carta Patente de la Sección Alemana, reviviéndola luego con 17 logias al mando del Dr. Hübbe-Schleiden como Secretario General. Pero la mayoría de los miembros se fueron con Steiner.


1926

El Dr. Hübbe-Schleiden murió en Göttingen, Alemania el 17 de mayo de 1916»

(Nota: pueden leer una biografía más detallada en inglés aquí.)






3. OBRA LITERARIA

Sus principales escritos relacionados con la política fueron:

  • “Estudios sobre Ethiopia” [Ethiopien Studien Uber West-Afrika] (1879). 
  • “Política de ultramar” [Uberseeische Politik 1881-1883] (1883). 
  • “La economía global y su fuerza impulsora” [Weltwirtschaft und die sie treibende Kraft] (1882). 
  • “La India y los Indios” [Indien und die Indier: kulturell, wirthschaftlich und politisch betrachtet] (1898). Este trabajo expone todo lo que el autor había experimentado durante su viaje a la India en 1896, y Annie Besant escribió que "lleva el sello de una mente maestra en todos los asuntos relacionados con el problema de la política colonial".


Sus principales escritos relacionados con la teosofía fueron:

  • “La Esfinge” que fue una valiosa revista que editó y publicó mensualmente desde 1886 hasta 1896 (ver link). 
  • “La existencia como placer, sufrimiento y amor” [Das Dasein als Lust, Leid Und Liebe] (1891). 
  • “Buscando al Maestro. Conversación entre un monje y un místico” [Das Suchen des Meisters. Gespräch eines Kirchenchristen und eines Mystikers] (1916). 
  • “¿Fue Jesús Budista?” panfleto en el que a partir de un argumento elaborado de manera metódica y precisa, él concluye que la filosofía de Jesús fue esencialmente Budista. 
  • “Palingenesis y Reencarnación” fue una  obra de tamaño considerable en la que trataba de probar científicamente la ley de la reencarnación. Sin embargo murió antes de completarla, y esta obra fue donada a la Universidad de Göttingen, y probablemente se perdió durante la Segunda Guerra Mundial.

Además de su obra en alemán, el Dr. Hübbe-Schleiden escribió numerosos artículos en inglés para varias revistas teosóficas, y el Índice de la unión de publicaciones teosóficas enumera 31 (ver link).




LAS CARTAS DE LOS MAESTROS RECIBIDAS POR EL DR. HÜBBE-SCHLEIDEN




El Dr. Wilhelm Hübbe-Schleiden (link) fue un destacado investigador y académico alemán que contribuyó mucho a la formación de la Sociedad Teosófica en Alemania, y sabemos que él recibió cuatro cartas de los Maestros.

Y a continuación les voy a dar una descripción de cada una de ellas:


* * * * * * *

La primera carta, el Dr. Schleiden la recibió el 1 de agosto de 1884, cuando él y el coronel Olcott viajaban en el tren de Elberfeld a Dresde, y esta carta dice:

« Ser admitido como un discípulo en aprobación — es algo fácil. Pero para convertirse en un discípulo ya aceptado, hay que superar primero las pruebas y las penurias con las que el discípulo se confronta durante su aprobación.

Y la vida en su curso ordinario no está enteramente hecha para lidiar con pruebas tan pesadas, por lo que la vida de un discípulo que se ofrece voluntariamente es la de un sacrificio prolongado.

Aquel que quiere en lo sucesivo controlar los acontecimientos de su vida aquí y más allá, tiene que aprender primero aprender a controlarse a sí mismo, y triunfar sobre cada tentación y cada aflicción con la que tenga que lidiar, y tanto a nivel del cuerpo como de la mente.

El discípulo en aprobación es como el caminante en la vieja fábula de la esfinge; solo una pregunta se convierte en una larga serie de acertijos diarios propuestos por la “Esfinge de la Vida”, que se queda en el camino y que, a menos que sus rompecabezas siempre cambiantes y desconcertantes sean respondidos con éxito uno tras otro, impide el progreso del viajero y finalmente lo destruye.

Pídele a Henry Steel Olcott que te explique lo que él sabe sobre el discipulado. Nosotros no rechazamos a nadie y las zonas donde uno puede ser útil  se encuentran en todas partes, ya que el primer objetivo de la Sociedad Teosófica es la filantropía.

El verdadero teósofo es el Filántropo que “no trabaja para sí mismo, sino para el mundo en el que vive” y en esa dirección usted Dr. Hübbe-Schleiden ya ha logrado mucho.

Esta labor  y la correcta comprensión de la vida y sus misterios, darán “la base necesaria” y mostrarán el camino correcto a seguir. Sin embargo, la mejor zona de utilidad para usted está ahora en Alemania.

Cuando aparezcan las complicaciones y surja un nuevo desarrollo, se le informará. Su salud será atendida: por el momento, efectúe la menor cantidad posible de escritos.

K.H. »



Y al enterarse de ese acontecimiento, Madame Blavatsky le escribió una carta al Dr. Wilhelm para pedirle que le detallara cómo había sucedido, y el Dr. Wilhelm le envió una carta respondiéndole lo siguiente:

« Elberfeld, agosto de 1884.

Estimada Señora,

Usted me pidió que le expresara las circunstancias particulares en las cuales recibí mi primera comunicación con el Mahatma KH, y tengo mucho placer en hacerlo.

En la mañana del 1 de este mes, el Coronel Olcott y yo viajábamos en un tren expreso desde Elberfeld a Dresde, y unos días antes yo había escrito una carta a los Mahatmas que el Coronel Olcott la incorporó junto con una carta que él le había enviado a usted, para que usted enviara mi carta a los Maestros, pero como después supe, la carta fue interceptada por los Maestros mientras todavía se encontraba en manos de los funcionarios del correo. [los Maestros la sacaron del sobre].

Y en el momento en que se apareció la carta del Mahatma KH, yo no estaba pensando al respecto, sino que estaba relatándole al Coronel Olcott algunos eventos de mi vida, expresando también el hecho de que desde mi sexto o séptimo año nunca había conocido la paz o la alegría, y le preguntaba su opinión al Coronel Olcott sobre el significado de algunas dificultades sorprendentes que he vivido.

Y estábamos en esa conversación cuando fuimos interrumpidos por el guardia ferroviario que nos solicitaba nuestros boletos, y cuando me moví hacia adelante y me levanté un poco del asiento para entregar los boletos, el Coronel Olcott notó que algo blanco estaba detrás de mi espalda del lado opuesto al que estaba sentado.

Y cuando tomé lo que había aparecido allí, resultó ser un sobre tibetano en el que encontré una carta de Mahatma KH, escrita con lápiz azul en su letra bien conocida e inconfundible.

Como había varias otras personas desconocidas para nosotros en el compartimiento, supongo que el Maestro eligió ese lugar para depositar la carta cerca de mí, donde era lo más adecuado para no atraer la atención no deseada y la curiosidad de los extraños.

El sobre estaba claramente dirigido a mí, y la comunicación contenida en la carta era una consoladora reflexión sobre la opinión que había tenido solo unos cinco o diez minutos atrás sobre el triste acontecimiento de mi vida pasada.

El Mahatma me explicó que tales eventos y el dolor que se le atribuían estaban más allá de la vida normal, pero que las dificultades de todo tipo serían las mismas en las que se lucharía por un mayor desarrollo espiritual.

Y muy amablemente expresó su opinión de que ya había logrado algún trabajo filantrópico por el bien del mundo y en esa carta también me respondió algunas de las preguntas que había formulado en la carta que le había escrito, y me dio la seguridad de que iba a recibir asistencia y asesoramiento cuando lo necesitara.

Me atrevo a decir que sería innecesario pedirle que informe al Mahatma KH del devoto agradecimiento que siento hacia él por la gran bondad que se me muestra, ya que por lo que he constatado, el Maestro conocerá mis sentimientos sin que yo tenga que expresarlos con palabras.

Soy, querida Señora, en el debido respeto, su fielmente.
HÜBBE-SCHLEIDEN»



Y posteriormente cuando un miembro de la Sociedad para las Investigaciones Psíquicas de Londres lo interrogó sobre ese suceso, el Dr. Wilhelm le contestó lo siguiente:

« Elberfeld, 9/11/84.

Estimado señor,

En respuesta a su pregunta sobre la carta de Mahatma KH que recibí en un vagón de tren expreso mientras estaba en movimiento, le comento que me parece absolutamente imposible que la carta pudiera haber sido traída al tren por cualquier supuesto agente de Madame Blavatsky.

Es cierto que no habíamos cambiado carruajes desde que salimos de Elberfeld, pero la carta no se cayó del aire, sino que se encontró detrás de mi espalda cuando me levanté, y por lo tanto debe de haber sido depositada entre mi espalda y el cojín del asiento contra el cual estaba apoyado.

No había posibilidad de llegar allí de las maneras conocidas por nuestra ciencia occidental. Además, Madame Blavatsky no podía tener nada que ver con esta carta, que era una respuesta a las preguntas que había escrito el martes 29 de julio ya que ella dejó Elberfeld ese día o el siguiente para ir a Londres.

Y estas preguntas no podrían haber sido entregadas en Londres antes del jueves o el viernes de esa semana, y una respuesta a través del correo no habría llegado a Elberfeld antes del sábado o el domingo.

Sin embargo, la respuesta del Mahatma ocurrió el viernes por la mañana, el 1 de agosto, y puedo añadir que cuando le pregunté a Madame Blavatsky de mi carta, ella me aseguró que nunca encontró mis preguntas incluidas en la carta del Coronel Olcott, y estas deben haber sido tomadas mientras estaban en las manos del correo.

Pero para mí, la mejor prueba de la autenticidad de este fenómeno, es el contenido mismo de la carta, ya que no era solo una respuesta a las preguntas que yo había escrito en mi carta, sino que también se refería a la conversación que estaba teniendo en ese momento con el Coronel Olcott.

No puedo dudar por lo tanto que esa carta del Mahatma debió de haber sido precipitada por él en ese mismo instante y transmitida a mí por un proceso mágico que está más allá del poder del hombre ordinario.

Muy estimado señor, quedo a su disposición,
HÜBBE-SCHLEIDEN»

(Fuente: http://www.blavatskyarchives.com/schleidenlettersspr.htm)



* * * * * * *

Las dos siguientes cartas, el Dr. Wilhelm Hübbe-Schleiden las recibió la última vez que fue a visitar a Blavatsky en enero de 1886 a Würzburg, y sobre ese evento el Dr. Schleiden narró:

« Fue así que tuve muchas oportunidades para aprender mucho de Madame Blavatsky, y más aún porque ella siempre era extremadamente amable conmigo y rara vez se cansó de mis muchas preguntas.

Vi casi todos los fenómenos que ella hizo en la casa de los Gebhard y varias veces noté que evidentemente ella podía leer los pensamientos de la gente.

Cuando la visité en octubre de 1885, apenas había comenzado a escribir La Doctrina Secreta, y en enero de 1886, ella ya había terminado alrededor de una docena de capítulos.

Ella escribía su manuscrito casi todo el día, desde temprano en la mañana hasta la tarde e incluso hasta la noche, a menos de que tuviera invitados. Y en esa época también escribía artículos para la revista The Theosophist.

Y también vi que ella escribía frases como si las estuviese copiando de algún libro que tuviese frente a ella, sin embargo en frente de ella ¡no había nada!


Pero no le puse mucha atención a la manera en que realizaba su trabajo desde el punto de vista de un cazador de fenómenos, y no los controlé con ese propósito

Sin embargo puedo asegurar que vi una buena cantidad de la bien conocida escritura azul del Mahatma K.H. como correcciones y anotaciones sobre sus manuscritos, al igual que en libros que estaban ocasionalmente sobre su escritorio. Y yo noté que esto sucedía principalmente en las mañanas antes de que ella hubiese comenzado a trabajar.

Yo dormía en el sofá en su estudio después de que ella se retiraba por la noche, y el sofá estaba solamente a unos cuantos pies de su escritorio. Y recuerdo muy bien mi asombro una mañana al levantarme y al encontrar una gran cantidad de páginas tamaño doble oficio cubiertas con esa escritura en lápiz azul descansando sobre su propio manuscrito, en su lugar sobre su escritorio.

¿Cómo es que esas páginas llegaron ahí?

No lo sé, pero estoy seguro que no las vi antes de que me durmiera y nadie estuvo físicamente en el cuarto durante la noche porque yo soy de sueño muy ligero y lo habría notado.

Sin embargo, debo decir que el punto de vista que tomé entonces era el mismo que tengo ahora. Yo nunca juzgué ni juzgaré el valor o el origen de cualquier obra por la forma y manera en que haya sido producido. Y por esta razón reservé mi opinión pensando y diciendo que: “esperaré hasta que la Doctrina Secreta esté terminada y entonces la podré leer tranquilamente, y esa será la prueba para mi, la única que podrá ser válida”.

Y probablemente ésa es la razón por la que en la noche de mi última despedida de Blavatsky, me fueron dados los dos certificados que fueron impresos por primera vez en el último número de abril de 1893 de la revista The Path, vol. III, p.2. Y esos certificados los encontré materializados en mi copia del Reporte S.P.R. de Hodgson después de que la había dejado. »

(Fuente: Comentario de Hübbe-Schleiden escrito en el libro Reminiscencias de H.P. Blavatsky y la Doctrina Secreta de la Condesa Constance Wachtmeister, Apéndice 1, nota 6)

Reproducción de uno de los dos sobres tibetanos en cada uno de los cuales los Maestros Kuthumi y Morya le enviaron sus cartas al Dr. Hübbe-Schleiden acerca de la triple autoría de La Doctrina Secreta.



La carta que le escribió el Maestro Kuthumi decía lo siguiente

« Me pregunto si esta nota mía es digna de ocupar un lugar selecto con los documentos reproducidos, y ¿cuál de las peculiaridades del estilo de escritura “Blavatskiano” se encontrará más parecida?

El presente documento es simplemente para satisfacer al Dr. Schleiden que: "cuantas más pruebas se den, menos [los incrédulos] las creerán". Por lo tanto siga mi consejo y no haga públicos estos dos documentos. Es para su propia satisfacción que el abajo firmante se complace en asegurarle que La Doctrina Secreta, cuando esté lista, será la producción triple de M.·. [Morya], Upasika [Blavaysky] y el sirviente más humilde del Doctor – K.H. [Kuthumi].

S.E.C. »

Reproducción facsímil en blanco y negro de la carta del Maestro Kuthumi.



Y la carta que le escribió el Maestro Morya decía lo siguiente

« Si esto puede ser de alguna utilidad o ayuda para el Dr. Hubbe-Schleiden (aunque lo dudo), el humilde Fakir abajo firmante certifica que la Doctrina Secreta está dictada a Upasika en parte por mí mismo y en parte por mi hermano KH – M.·. »

Reproducción facsímil en blanco y negro de la carta del Maestro Morya.



* * * * * * *

Y la última carta es una nota del Maestro Morya que dice lo siguiente:

« Puede detenerse hasta el comienzo de la próxima semana e ir con la Sra. Gebhard pero tiene que estar [en] París el martes [a] más tardar. Envíe las cartas y menciónele a William Judge [de los certificados que le dimos]. Usted se ha convertido en un enemigo irreconciliable de Anna Kingsford, así que ahora ya no hay ayuda para eso. Pídale al Sr. Sinnett que lo ayude con la Doctrina Secreta una vez que él y otros hayan aprendido más sobre ocultismo. »



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Y el Dr. Schleiden antes de fallecer le dejó estas cartas a su amigo el Sr. Driessen, y este posteriormente se las prestó a la Sociedad Teofica de Adyar, la cual las transcribió en su libro titulado “Las Cartas de los Maestros de Sabiduría”, Segunda serie, Cartas N°68-71)