Estoy atendiendo los comentarios que me hicieron durante mi ausencia,

pero como son muchos (+500) les pido paciencia.

EL UNIVERSO DE PLASMA




(Observación: esta es la xxx parte de la investigación de David Pratt sobre la cosmología y cuyo inicio lo pueden encontrar aquí, y le agradezco profundamente a Nicolás por haber traducido un artículo tan grande, pero a la vez tan interesante de leer.)


  ÍNDICE

    1.  El más abundante estado de la materia
    2.  Estrellas eléctricas
    3.  Cometas eléctricos




1 - EL MÁS ABUNDANTE ESTADO DE LA MATERIA

Cualquier modelo del Universo requiere tomar en cuenta la física del plasma.

El plasma (también llamado cuarto estado de la materia) es un gas ionizado y eléctricamente conductor que posee una alta densidad de electrones e iones (o sea átomos que han ganado o perdido electrones).

Se cree que más del 99% de la materia física común en el Universo existe en estado de plasma, incluyendo estrellas, atmósferas planetarias exteriores y medios interplanetarios, interestelares e intergalácticos.

Una característica significativa del plasma es su comportamiento escalable, es decir que los plasmas cósmicos gigantes parecen comportarse de la misma manera que los pequeños creados en laboratorio, lo que ayuda a explicar los patrones fractales en el Universo.

El plasma puede funcionar en tres modos diferentes dependiendo de la densidad de corriente y la densidad del plasma, o sea que mientras más fuerte es la corriente eléctrica, más brillante es el plasma:

  • Modo de corriente oscura.  Por ejemplo: la ionosfera de la Tierra (que sólo emite luz visible durante las auroras cuando son excitadas por el influjo de partículas solares), el viento solar (corriente de partículas cargadas) y en este caso el plasma genera ondas de radio.
  • Modo de brillo normal.  Por ejemplo: luces fluorescentes y de neón, auroras, nebulosas de emisión, colas de cometas, la corona del Sol. Y en esos casos el plasma irradia en la porción visible del espectro.
  • Modo de arco.  Por ejemplo: arcos eléctricos de soldadura, relámpagos, fotosfera del Sol (superficie visible), bucles solares, filamentos en penumbras de manchas solares, erupciones solares. Y en esos casos el plasma emite intensamente en un amplio rango de frecuencias que se extiende hasta los rayos X y gamma en estrellas, supernovas, cuásares y núcleos galácticos activos.

El plasma se identificó por primera vez como cuarto estado de la materia en 1879 por William Crookes, distinguido físico y químico, miembro de la Sociedad Teosófica y prominente investigador psíquico.

Crookes llamó al plasma "materia radiante" y en sus experimentos empleaba un tubo de descarga eléctrica consistente en un cilindro de vidrio parcialmente evacuado que contiene un electrodo positivo (ánodo) y un electrodo negativo (cátodo) también conocido como "tubo de Crookes".

En 1897, J.J. Thomson identificó los "rayos catódicos" en tubos de Crookes como corrientes de partículas subatómicas cargadas negativamente (ahora llamados electrones).


Un tubo de Crookes, a la luz ordinaria (arriba) e iluminado por su propia fluorescencia cuando está en funcionamiento (debajo).

Los electrones emitidos por el cátodo de la izquierda producen un brillo verdoso cuando golpean las paredes de cristal, y la sombra proyectada por la cruz de metal demuestra que viajan en línea recta. El ánodo está en la parte del fondo (en.wikipedia.org).



En 1928, Irving Langmuir fue el primero en utilizar la palabra "plasma" para describir un gas ionizado a causa de su comportamiento vívido, autorganizado y autosostenible.

Y así como la sangre es capaz de aislar un cuerpo extraño, el plasma responde a los objetos cargados rodeándolos con una funda de protección o pared celular, a menudo llamado "doble capa" (de cargas opuestas).

Y cuando existe diferencia de voltaje significativa entre dos ubicaciones en un plasma, entonces se forma una doble capa entre ellas y la mayor parte de dicha diferencia estará contenida en ella.

Las capas dobles pueden acelerar partículas a velocidades muy altas y dar cuenta de fenómenos de pulsación rápida, a la vez que su desintegración se acompaña de una liberación explosiva de energía.

Las corrientes eléctricas de alta intensidad que pasan por el plasma tienden a seguir un camino en forma de "sacacorchos" o en espiral y se las conoce como corrientes de Birkeland, en honor a su descubridor Kristian Birkeland (1867-1917).

Estos filamentos a menudo se producen en pares y se retuercen en estructuras similares a una cuerda que comprimen entre ellos cualquier material en el plasma, lo cual se conoce como "efecto Z-pinch".

Estos filamentos arremolinados han sido percibidos en el laboratorio, peo también en el Sol, en las nebulosas y en el centro de nuestra galaxia.

Los fenómenos relacionados incluyen "duendes" atmosféricos rojos, "elfos", chorros azules y otros eventos luminosos transitorios vistos en la atmósfera superior de la Tierra y asociados con tormentas eléctricas.

La filamentación y estructuras celulares ubicuas del plasma espacial apuntan claramente a la operación de la electricidad cósmica, y así las corrientes de Birkeland pueden explicar mucho más fácilmente estructuras tales como los chorros polares (que emergen en direcciones opuestas desde núcleos galácticos) y la radiación de sincrotrones asociada que la idea de "agujeros negros supermasivos", los cuales supuestamente aceleran partículas a velocidades cercanas a la de la luz sólo por medio de la fuerza gravitatoria.



Parte de la Nebulosa del Velo, un plasma cósmico en torsión situado en Cygnus, que se describe como un remanente de supernova (apod.nasa.gov).


En el modelo cosmológico de plasma, galaxias, cúmulos y supercúmulos se forman a partir de filamentos de vórtice de plasma confinados magnéticamente. Y los experimentos de laboratorio y las simulaciones por ordenador indican que las corrientes de Birkeland interactuantes pueden "pellizcarse" y retorcerse en forma de galaxias espirales.

Simulación de la formación de galaxias con dos corrientes de Birkeland (1).


Imágenes de radio de una supernova (SN1987) y una estrella (Betelgeuse) incrustadas en una red de filamentos de plasma, que recuerdan a una red de arterias (fractaluniverse.org). (2)


Las fuerzas electromagnéticas pueden ser de hasta 1039 veces más fuertes que la gravedad. Sin embargo, muchos astrofísicos creen todavía que las fuerzas eléctricas son de poca importancia para explicar la formación y evolución de galaxias y estructuras multigalácticas.

Debido a su conocimiento muy limitado del plasma, piensan que la separación de carga y los campos eléctricos no pueden existir en el espacio porque las cargas positivas y negativas serían atraídas, provocando inmediatamente un cortocircuito en cualquier desequilibrio de carga.

Pero se midieron cargas eléctricas separadas hasta donde han podido llegar las sondas espaciales (es decir: plasma eléctrico) lo cual se debe a que los plasmas son buenos conductores de la corriente eléctrica, aunque no constituyen conductores perfectos como asumen los científicos ortodoxos.



Región central de la Nebulosa Ojo de Gato, una nebulosa planetaria. Las estructuras vistas aquí y que son características del comportamiento del plasma incluyen esferas concéntricas, rayos, espirales entrelazadas, burbujas formadas de filamentos y redes de filamentos (apod.nasa.gov; thunderbolts.info).



Nebulosa Ojo de Gato extendida en color falso "que muestra los complejos rasgos filamentosos, helicoidales, celulares y bipolares del plasma que no tienen explicación convencional" (apod.nasa.gov). (3)


La falsa creencia en plasmas neutrales y "superconductores" ha llevado a los astrofísicos a asumir que los campos magnéticos están "congelados" o "atrapados" en ellos y por lo tanto persisten de manera indefinida, una suposición que los hace más fáciles de modelar matemáticamente.

Esta idea fue originalmente presentada por Hannes Alfvén, pero más tarde renegó de ella y urgió a los científicos hacer caso omiso de su trabajo anterior sobre "magneto-hidrodinámica'' (en que el comportamiento del plasma se describe por medio de magnetismo y ecuaciones aplicables sólo para el flujo de fluidos).

Su petición fue ignorada y en consecuencia los astrofísicos tienden a descartar las corrientes eléctricas cósmicas que producen y sostienen los campos magnéticos, y no están preparados para hacer frente a la descarga eléctrica en el plasma que no sigue las reglas ordenadas de la magneto-hidrodinámica, y tampoco se percatan de que todo el plasma en movimiento produce separación de cargas y corrientes eléctricas.

Wallace Thornhill y David Talbott escriben:

« Como resultado, el idioma mecanicista del viento y del agua impregna la discusión popular de la astronomía actual. En lugar de los efectos de descarga plásmica, los astrofísicos ven una expansión de gas sobrecalentado, gas que circula como ríos, lluvias de partículas cargadas, frentes de choque, corrientes de Foucault, conos de viento y “boquillas” que crean los flujos de “gas caliente” de años luz de longitud y el chorro de la galaxia M87. » (4)


Otra falacia que los astrofísicos comúnmente invocan para explicar fenómenos energéticos inesperados es que las líneas de campo magnético (líneas imaginarias que indican la dirección de dicha injerencia) pueden de alguna manera "romperse", "combinarse", "abrirse", "apilarse", "enredarse" y "reconectarse", acompañadas por liberación de energía.


Un chorro en espiral de electrones de alta energía que abarca 5000 años luz, emitido por la galaxia M87 (apod.nasa.gov). Su descubrimiento en 1956 confirmó las predicciones de los científicos del plasma.






2 - ESTRELLAS ELÉCTRICAS

(Actualmente hay una nueva teoría en la cosmología que está revolucionando la manera como los científicos conciben el Universo.)

Los proponentes del modelo de Universo eléctrico, tales como Thornhill, Talbott y Don Scott, señalan diversas características de las estrellas que son difíciles de explicar para la teoría científica convencional, pero más fácilmente comprensibles en términos de plasma eléctrico y descarga luminiscente (5).

Se afirma que la masa de nuestro Sol consiste en 75% de hidrógeno y la mayoría del resto constituye helio y menos del 1.6% se compone por elementos más pesados (principalmente oxígeno, carbono, neón y hierro).

Y como muchas otras estrellas, se cree que el Sol es alimentado por la fusión de hidrógeno en helio en su núcleo, donde la temperatura tendría que ser de casi 16 millones K.

La explosión de una bomba de hidrógeno es un ejemplo de reacción incontrolada de fusión nuclear, aunque se desconoce exactamente cómo este proceso puede ser controlado en el centro del Sol, y hasta ahora, han fracasado todos los esfuerzos para lograr una reacción de fusión nuclear controlada y sostenida en la Tierra, a pesar de ser financiados proyectos con ese objetivo por una suma de mil millones de dólares en los últimos 50 años.

La teoría convencional dicta que la fusión termonuclear debiera generar neutrinos (o sea partículas hipotéticas sin carga que apenas interactúan con la materia y sólo pueden ser medidas indirectamente).

Durante mucho tiempo, las mediciones indicaban que la cantidad de neutrinos electrónicos que llegan a la Tierra desde el Sol era sólo un tercio de lo previsto, y este problema fue finalmente "solucionado" al asumir que los neutrinos electrónicos se transforman en muones o neutrinos tau indetectables en camino desde el astro rey.

En cambio, la teoría del Sol eléctrico propone que la fusión y producción de neutrinos tienen lugar sólo cerca de la superficie solar, por ejemplo: en las manchas solares de penumbras y en la capa doble sobre la fotosfera.

Y esto es consistente con el hecho de que la emisión de neutrinos varía con el ciclo de manchas solares superficiales y las variaciones en el viento solar.

La fotosfera está cubierta de "gránulos'' que supuestamente son la parte superior de columnas de convección con un largo de hasta 240’000 km formadas por el aumento de materia que transporta calor desde el núcleo solar.

Se cree que este proceso lleva cientos de miles de años. No obstante, los gránulos pueden cambiar de forma e incluso desaparecer en cuestión de horas.

En la teoría del Sol eléctrico, esta estrella actúa como el ánodo (polo positivo) en una descarga plásmica de laboratorio, y los gránulos se asemejan a los "penachos" brillantes que a veces se aprecian por encima del ánodo sostenidos por los electrones entrantes, y que son las cimas de las descargas huracanadas de miles de kilómetros en longitud y que duran sólo minutos.


Por encima de la fotosfera se encuentra la delgada cromosfera, que normalmente es invisible, pero revela un brillo rojizo durante un eclipse solar total, y por sobre la cromosfera está la corona que se extiende por millones de kilómetros en el espacio y es más fácil de ver durante un eclipse total.



Eclipse solar de 1999, que muestra la corona y la delgada cromosfera en color rojo (en.wikipedia.org).




Mancha solar mostrando umbra, penumbra y los gránulos circundantes (mechones) (apod.nasa.gov).


Las oscuras manchas solares son ligeramente más frías y menos luminosas que el resto de la fotosfera, y al respecto la especulación estándar es que ''extrañas ondas magnéticas" y campos magnéticos "enredados" obstruyen el aumento de los gases calientes. Sin embargo, el comportamiento ordenado y la estructura detallada de los gránulos y filamentos no se ajustan al modelo de convección turbulenta.

En el modelo de Sol eléctrico, el potente campo magnético de las manchas solares es causado por las corrientes que perforan un agujero a través del brillante plasma fotosférico, y así la umbra oscura en el centro de las manchas solares nos permite mirar más profundamente en el interior más fresco del Sol.

La penumbra circundante está compuesta por filamentos semejantes a cuerdas que se parecen a vórtices de descarga eléctrica.



Bucles de plasma coronal, que abarcan 30 o más veces el diámetro de la Tierra. Imagen registrada en radiación ultravioleta extrema por el satélite TRACE (apod.nasa.gov).


Los fenómenos solares dinámicos como bengalas, prominencias y eyecciones de masa coronal (EMC) son resultado de las intensas corrientes que causan la descomposición de la doble capa, acompañada por la liberación de energía, pero el modelo estándar ignora las corrientes eléctricas e invoca la idea no científica de "reconexión magnética".

Sobre la base de la radiación emitida por la fotosfera solar, se calcula su temperatura en alrededor de 5780 K*, y sobre la superficie la temperatura desciende hasta 2000 K, antes de subir incluso hasta 2 millones de K en la corona inferior, lo cual es inesperado si el núcleo central del Sol contiene un reactor de fusión nuclear.

En cambio en el modelo de Sol eléctrico se considera que hay una capa doble en la cromosfera entre el plasma de alta tensión en la fotosfera y el de baja tensión en la corona inferior.

Los iones positivos que se mueven más lejos de la fotosfera se aceleran y forman parte del viento solar (corriente de iones y electrones que se desplaza entre 400 y 750 km/s). Y al mismo tiempo pierden movimiento aleatorio de lado a lado y se destermalizan, por lo que su temperatura aparente se reduce a un mínimo.

Cuando las partículas de alta velocidad colisionan con el medio de plasma circundante, su movimiento es distribuido al azar (y por tanto retermalizado), dando lugar a la muy alta temperatura de la corona, y poniendo así de manifiesto las limitaciones de la noción científica de temperatura.

( * La temperatura no debe confundirse con el calor. La temperatura es una medida del movimiento aleatorio [browniano] de partículas de materia. Mientras que el calor es energía térmica, y depende no sólo de la velocidad promedio [energía cinética] de las partículas, sino también de cuántas partículas hay en un volumen determinado de espacio.)



Esta imagen ultravioleta muestra un toroide de plasma alrededor del ecuador solar. El mismo fenómeno se produce en el plasma de laboratorio que se descarga en una esfera magnetizada y cargada positivamente. El toroide puede ayudar a explicar por qué el Sol gira más rápido en el ecuador que hacia los polos (6).



En el modelo de Universo eléctrico, todos los cuerpos celestes están cargados. El Sol es el cuerpo más cargado positivamente en el Sistema Solar y constituye el foco de una descarga luminiscente.

Su campo eléctrico de influencia o plasmasfera se extiende un centenar de veces más lejos del Sol que de la Tierra, y también cada planeta está rodeado por su propia plasmosfera (a menudo llamada magnetosfera).

Si un cuerpo como un gran meteoro, asteroide o cometa penetrara en la cobertura de plasma de la Tierra (de doble capa), ocurrirían descargas eléctricas violentas entre los dos cuerpos que podrían desviar el objeto intruso o desintegrarlo.

La envoltura de plasma celular del Sol en el límite de su plasmasfera protege al Sistema Solar en su conjunto del plasma galáctico circundante (medio interestelar).

Thornhill y Talbott escriben:

« Casi toda la diferencia de tensión entre la propia cobertura de plasma solar y su entorno galáctico se produce a través de la envoltura de la heliosfera, cuya naturaleza eléctrica los astrónomos todavía tienen que vislumbrar. Pensando en términos mecánicos, se imaginan un “arco de choque” donde el plasma del viento solar se encuentra con el medio interestelar. » (7)


Los astrónomos ortodoxos creen que al final de la vida activa de las estrellas (es decir, cuando cesan los procesos de fusión termonuclear que se supone las hacen funcionar), las estrellas moribundas colapsan bajo su propio peso (8).

Y después de mudar sus capas externas, las estrellas de hasta 1.38 masas solares (más del 97% de las estrellas en nuestra galaxia) hipotéticamente terminarán como enanas blancas, que se cree son aproximadamente del tamaño de la Tierra y alrededor de un millón de veces más densas que el Sol.

Mientras que en el caso de estrellas más masivas, el colapso tiende a ir acompañado por una explosión de supernova, y e piensa que las estrellas de aproximadamente 1.38 a 2 masas solares culminan como estrellas de neutrones, que en teoría están compuestas casi en su totalidad de neutrones y tienen un diámetro de 20 a 40 km con una densidad 300 billones de veces mayor que la del Sol.

Algunos especialistas afirman que las estrellas por sobre 2 a 3 masas solares podrían terminar como "estrellas de quarks", en las que los neutrones se descomponen en sus constituyentes (los hipotéticos quarks superiores e inferiores) de los cuales algunos se convierten en quarks extraños y forman "materia extraña".

Presuntamente, las estrellas más masivas se convertirán en agujeros negros, objetos extremadamente densos en los que la gravedad aumenta hasta el infinito, aplastando la materia a un punto infinitesimal de infinita "curvatura espacio-tiempo".

Aparte de los juegos matemáticos sin sentido que a los teóricos les agrada practicar con ayuda del "infinito" (¡ya que nada finito puede llegar a ser infinitamente grande o pequeño!), los defensores del Universo eléctrico argumentan que la materia comprimida gravitacionalmente se vuelve líquida o sólida y se evita una mayor compresión por fuerzas eléctricas, resultando en que las estrellas no pueden colapsar en objetos superdensos, aunque algunos piensan que podrían existir objetos tan pesados como una estrella de neutrones.

Los astrofísicos creen que las estrellas deben tener una masa de al menos 75 veces la de Júpiter o el 7% de la masa del Sol para que el núcleo sea lo suficientemente caliente (al menos 3 millones K) y se produzca la fusión nuclear.

Sin embargo muchas estrellas enanas no cumplen estos requisitos, pero todavía emiten luz tenue.

Las estrellas frías, como las enanas marrones y rojas, no debieran ser capaces de emitir llamaradas de rayos X. No obstante, las observaciones demuestran que sí lo hacen.

Mientras que en el modelo del Sol eléctrico, la luminosidad y temperatura de las estrellas dependen no sólo de su tamaño, sino también de la densidad de corriente en la superficie radiante.

Y un ligero aumento en la densidad de corriente que incida sobre una enana operativa cerca del límite superior del modo de corriente oscura podría desplazar el plasma al modo de brillo y también producir rayos X, y por otro lado, las estrellas bajo tensión eléctrica intensa pueden experimentar cambios repentinos en la luminosidad que son difíciles de explicar por la teoría de fusión.

Es importante recordar que la luminosidad de las estrellas varía en diferentes bandas del espectro electromagnético. Por ejemplo: Sirio A (dos veces más masiva que el Sol) es la estrella más brillante en el firmamento, mientras que su compañera Sirio B, una enana blanca, es 10’000 veces más débil, pero las imágenes de rayos X muestran que Sirio B es más luminosa que Sirio A.



Esta imagen óptica de Sirio A se ha sobreexpuesto por lo que Sirius B puede apreciarse como un débil punto de luz en la parte inferior izquierda (en.wikipedia.org).



En esta imagen de rayos X Sirius B es mucho más brillante que Sirius A (chandra.harvard.edu).


Los astrónomos ortodoxos creen que hacia el final de su vida, ciertas estrellas (incluyendo nuestro Sol) que han agotado su combustible nuclear se convierten en gigantes rojas, que tienden a expulsar sus capas exteriores y éstas a su vez son ionizadas por el núcleo caliente y luminoso.

El manto brillante de gas ionizado en expansión se conoce como nebulosa planetaria (término acuñado en el siglo XVIII por su parecido a los planetas gigantes cuando se ven a través de pequeños telescopios).

Algunas de estas nebulosas son más o menos esféricas, pero la mayoría tiene una amplia variedad de otras formas (por ejemplo, la Nebulosa Ojo de Gato ya descrita).

En el modelo del Universo eléctrico, una nebulosa planetaria puede ser resultado de reacciones nucleares causadas por una estrella cuando está bajo tensión eléctrica anormal.

Dado que estas nebulosas están compuestas de plasma en lugar de simplemente gases calientes, su desarrollo y estructuras filamentosas y celulares implican descarga eléctrica en vez de sólo una explosión y ondas de choque.

De acuerdo con la hipótesis estándar, una nova es una explosión nuclear catastrófica provocada por acreción de hidrógeno sobre la superficie de una enana blanca desde una estrella compañera. La explosión proyecta los gases a distancia y genera un estallido de luz extremadamente brillante, y el aumento de resplandor máximo puede ser muy rápido o graduado, después de lo cual la luminosidad disminuye de forma constante.

Pero por su parte, en el modelo del Universo eléctrico una nova puede ocurrir si la tensión eléctrica en la superficie de una estrella es muy alta, pudiendo así fisionarse en dos estrellas o simplemente expulsar sus capas exteriores.


Una explosión de supernova es un estallido de radiación que eclipsa a menudo y brevemente a una galaxia entera, antes de desaparecer de vista durante varias semanas o meses.

De acuerdo con el modelo ortodoxo, se produce cuando el núcleo de una estrella masiva vieja detiene la generación de energía por fusión nuclear, y experimenta un súbito colapso gravitacional en una estrella de neutrones o un agujero negro.

Las capas en implosión "rebotan" cuando golpean el núcleo, lo que resulta en una explosión que proyecta gran parte del material de una estrella en hasta 10% de la velocidad de la luz, barriendo una cubierta expansiva de gas y polvo llamada remanente de supernova.

En la teoría del Universo eléctrico, las supernovas involucran descargas eléctricas catastróficas focalizadas en una estrella, como se desprende de sus frecuentes formas no esféricas y otras características.

Como ya fue mencionado, se piensa generalmente que las estrellas que han experimentado una supernova colapsan en estrellas de neutrones o agujeros negros.

Las estrellas de neutrones que giran rápidamente son conocidas como púlsares, y se afirma que estas pequeñas estrellas lo hacen hasta miles de veces por segundo sin separarse, emitiendo un haz rotatorio de rayos X.

Sin embargo, los físicos del plasma han demostrado que las complejas señales de púlsares pueden ser explicadas por descargas de plasma, quizás entre miembros de sistemas de estrellas binarias.



Estrella SK-69 202 que explotó el 24 de febrero de 1987, convirtiéndose en la supernova 1987A (nasa.gov).

Se encuentra en la Gran Nube de Magallanes (una galaxia compañera de la Vía Láctea) y la explosión estelar está calentando plasma en los alrededores y la hace brillar.

El anillo luminoso de "cuentas" alrededor de la estrella siniestrada tiene alrededor de un año luz de diámetro y se cree que fue creado unos 20’000 años antes que la estrella explotara, pero esto deja a los puntos refulgentes sin explicación, al tiempo que los dos anillos más débiles situados sobre y bajo la estrella están en el mismo eje y muestran puntos brillantes similares.

El destello ultravioleta de la explosión "encendió" los anillos varios meses después del evento, y luego la supernova en expansión chocó con el anillo interior hacia el año 2001, haciendo que emitiera rayos X.

Según el modelo de estrella eléctrica, las manchas constituyen corrientes de Birkeland cilíndricas alrededor de la estrella muerta y que son características distintivas de descarga eléctrica en laboratorio.

La explosión de supernova parece haber hecho visible la forma clásica de "reloj de arena" o configuración "Z-pinch" de plasma alrededor de la estrella, y los astrónomos no han podido detectar la estrella de neutrones que creen debe quedar atrás en el centro del remanente de supernova (9).



Una debilidad de la teoría del Universo eléctrico es que se presume que las estrellas, centros galácticos, etc., son alimentados exclusivamente por corrientes eléctricas de alta tensión que viajan a través del espacio, y que son de origen desconocido.

Se dice que las fluctuaciones en estas corrientes explican el ciclo de las manchas solares; dado que no hay fusión que ocurra en los núcleos de estrellas, se sostiene que probablemente no suceda mucho dentro de ellos y que las estrellas no evolucionan con la edad, sino que simplemente responden a los cambios en su entorno inmediato.

Y puesto que los más prominentes defensores del Universo eléctrico tienden a ignorar la existencia de un éter energético, ellos no vislumbran ninguna otra fuente posible de energía interna. 






3 - COMETAS ELÉCTRICOS

Los núcleos de cometas aparecen como rocas sólidas, de forma irregular y con cráteres de entre unos 100 m a más de 40 km de diámetro, diferenciándose de los asteroides por sus órbitas muy excéntricas y apariciones a veces espectaculares en el cielo.

Se conocen más de 4000 cometas que pasan a través del Sistema Solar, con períodos orbitales que van desde unos pocos cientos a miles de años, pero sólo alrededor de uno por año es visible a simple vista y muchos de ellos son débiles y comunes.

Algunos cometas con el tiempo se vuelven inactivos, otros se precipitan hacia el Sol o colisionan contra un planeta u otros astros, mientras que los cometas pequeños pueden evaporarse por completo al pasar muy cerca del Sol, y también se han observado otros cometas que se rompen en fragmentos.

Se cree que los cometas de período largo (con tiempos orbitales de más de 200 años) se originan en la Nube de Oort, una nube hipotética de varios billones de objetos helados que se sitúan entre aproximadamente 50 y 1250 veces más lejos del Sol que Plutón.


Pero si esto es real, entonces un porcentaje significativo de los cometas debiera estar en órbitas hiperbólicas y serían lanzados fuera del Sistema Solar por la gravedad del Sol, pero las observaciones contradicen esto (10).



Entretanto, se piensa que los cometas de período corto se originan en el Cinturón de Kuiper, localizado más allá de la órbita de Neptuno.


La Nube de Oort rodeando al Sistema Solar
y en su interior el Cinturón de Kuiper.


Los núcleos de cometas se describen popularmente como "bolas de nieve sucia", ya que se cree que están compuestos de roca, polvo, hielo de agua y gases congelados.

Cuando un cometa se acerca al interior del Sistema Solar, se piensa que la radiación del Sol vaporiza los hielos en el núcleo, al tiempo que los gases y el polvo se expanden alrededor del núcleo para generar la coma radiante (cabellera) y que con frecuencia son barridos hacia atrás por la presión de la radiación y el viento solares, formando así enormes colas cometarias de iones y polvo.

En ocasiones, el coma es más grande que el Sol, mientras que la cola puede extenderse por 150 millones de km o más.



Los núcleos de los cometas Tempel 1 y Hartley 2, como fueron captados por la sonda Deep Impact de la NASA. Tempel 1 tiene 7.6 km en la parte más larga, mientras que Hartley 2 tiene 2.2 km de largo y está emitiendo chorros visibles (en.wikipedia.org).


Todo eso suena en apariencia muy bien, pero existen varios problemas con el modelo estándar de los cometas, pues se ha encontrado muy poca evidencia de hielo.

Las observaciones recientes demostraron que los cometas tienen superficies secas, polvorientas y rocosas, y muchos astrónomos creen que el hielo debe estar oculto bajo la corteza.

Además, varios cometas han sido vistos precipitándose más allá de la órbita de Júpiter, demasiado lejos del Sol para que se derrita una "bola de nieve".

Los astrónomos han expresado su asombro por el número de chorros de gas y polvo que un cometa puede emitir, y por el hecho de que esas eyecciones pueden emanar desde el lado oscuro y no calentado de núcleos cometarios, así como de la región iluminada.

Por ejemplo, los violentos chorros expelidos del cometa Halley en 1985 fueron mucho más energéticos que atribuibles a la sublimación del hielo al calor del Sol.

Y otro descubrimiento sorprendente es que los cometas pueden emitir rayos X, asociados generalmente con cuerpos de muy alta temperatura (11).



Núcleo rocoso del cometa Wild 2 (5 km de diámetro) superpuesto en su descarga de plasma. La superficie intensamente activa propulsa corrientes de polvo y gas en el espacio, dejando un rastro de millones de kilómetros de largo (nssdc.gsfc.nasa.gov).


Pues bien, al igual que como sucede con las estrellas, la teoría del Universo eléctrico tiene una opinión diferente de los cometas (12).

Todos los cuerpos del Sistema Solar están cargados negativamente con respecto al Sol, y a medida que un cometa se acelera hacia el astro rey, la fuerza del campo eléctrico dentro de la cobertura plásmica del cometa aumenta de manera constante hasta que la descarga de plasma cambia repentinamente de modo oscuro a modo de resplandor, produciendo el coma.

El aumento de la tensión eléctrica hace que la descarga cambie al modo de arco, y los arcos catódicos comienzan a "bailar" sobre el núcleo, dándole un aspecto similar a una estrella y produciendo cráteres, terrazas y mesas en la superficie.

Los arcos catódicos errantes, vistos como puntos blancos en imágenes de primer plano, también queman la superficie oscura, siendo ésta la razón de por qué los núcleos cometarios son más negros que el tóner de fotocopiadora. La roca se pulveriza eléctricamente de la superficie y se acelera en el espacio para formar chorros bien colimados.

El material ionizado que se expulsa es conducido electromagnéticamente en la cola filamentaria de plasma, y las descargas eléctricas de una superficie cometaria pueden inducir grandes campos eléctricos dentro de la roca del subsuelo, lo que lleva a la descomposición y fragmentación explosiva del núcleo del cometa (13).


Cometa West, marzo de 1976 (en.wikipedia.org).




Referencias

  1. Scott, The Electric Sky, págs. 66-7.
  2. Hill, "Electro-Fractal Universe", cap. 8.
  3. Thornhill y Talbott, The Electric Universe, pág. 35.
  4. Ibid., pág. 27.
  5. The Electric Sky, caps. 10, 11, 14; The Electric Universe, cap. 3.
  6. The Electric Universe, pág. 68.
  7. Ibid., págs. 61, 71.
  8. "Star" ("Estrella"), "White dwarf" ("Enana blanca"), "Neutron star" ("Estrella de neutrones"), "Black hole" ("Agujero negro"), en.wikipedia.org.
  9. The Electric Universe, págs. 82-3; "SN 1987A", en.wikipedia.org.
  10. Dark Matter, Missing Planets & New Comets, págs. 182-4; "Oort cloud" ("Nube de Oort"), en.wikipedia.org.
  11. "Comet" ("Cometa"), en.wikipedia.org.
  12. The Electric Universe, cap. 4.
  13. Thunderbolts Project, "Elenin and the mystery of exploding comets", youtube.com.





COSMOLOGÍA TEOSÓFICA



(Observación: esta es la xxx y última parte de la investigación de David Pratt sobre la cosmología y cuyo inicio lo pueden encontrar aquí, y le agradezco profundamente a Nicolás por haber traducido un artículo tan grande, pero a la vez tan interesante de leer.)


  ÍNDICE

    1.  Introducción
    2.  Evolución e involución
    3.  Ciclos evolutivos
    4.  Estados superiores de la materia
    5.  Nacimiento y muerte de las estrellas y los planetas




1 - INTRODUCCIÓN

De acuerdo con la tradición teosófica o Sabiduría Perenne, el Espacio es infinito y eterno. Y dentro de la inmensidad ilimitada del Espacio están apareciendo y desapareciendo constantemente innumerables mundos como "chispas de eternidad" en todas las escalas concebibles, poblados y compuestos por entidades vivas en evolución a diferentes niveles de desarrollo y que experimentan ciclos de nacimiento, vida, muerte y renacimiento.

(Nota: por Espacio, la teosofía no se refiere al espacio que observamos, sino a un espacio abstracto atemporal y sin dimensiones.)

Además, la materia física representa sólo una pequeña octava en un espectro infinito de conciencia-sustancia, y existen mundos y planos infinitos que interactúan y se interpenetran (unos más densos y otros más etéreos que el nuestro) y los cuales se hallan fuera de nuestro rango de percepción, pero son tan materiales para sus propios habitantes como lo es nuestro mundo para nosotros.

El Universo es trabajado y guiado desde el interior hacia el exterior, y en ese proceso los planos más sutiles ejercen una influencia formativa y organizativa en los planos inferiores, tal y como nuestros cuerpos físicos están animados por elementos más sutiles de nuestra constitución.

Las fuerzas que mueven y dan forma a la materia reflejan los patrones y prototipos impresos en los planos superiores (la "Mente Universal") durante ciclos evolutivos anteriores, y de este modo una inteligencia instintiva estimula a la naturaleza (1).

El término teosófico general para las fuerzas naturales es Fohat, que se asocia comúnmente con la electricidad (2).

Helena P. Blavatsky lo define como "la esencia de la electricidad cósmica", "la energía eléctrica siempre presente e incesante con poder destructivo y formativo en el Universo de la manifestación", "la fuerza vital propulsora universal" y que representa "la potencia activa (masculina) de Shakti (que es el poder reproductivo femenino) en la naturaleza" (3).






2 - EVOLUCIÓN E INVOLUCIÓN

Los cuerpos celestes nacen, evolucionan, mueren y se reencarnan, pudiendo llegar a ser más grandes o más pequeños, aproximarse entre sí o separarse, expulsar o absorber materia y radiación, explotar, fisionarse, colisionar y fusionarse.

No obstante, el espacio en sí es ilimitado y eterno, no puede emerger a la vida en una explosión o aniquilarse a sí mismo, y tampoco se puede expandir o contraer.

Gottfried de Purucker llamó a la teoría de un Universo en expansión (o peor aún, "espacio en expansión") como "puramente imaginaria", "un cuento de hadas científico" y "totalmente errónea", argumentando que el desplazamiento hacia el rojo de la luz de las galaxias distantes podría originarse por la luz que experimentaba algún tipo de absorción o retraso a medida que pasa a través del éter espacial antes de llegar a la Tierra (4).

Y también escribió:

« El ocultismo afirma que en todas las cosas grandes y pequeñas, ya sea un universo, un sol, un ser humano o cualquier otra entidad, hay una sístole y diástole constante, cíclica y secular, similares a las del corazón humano. Y este latido del corazón cósmico no se asemeja en nada a la expansión del Universo.

El marco o corpus del Universo, si entendemos por este término la galaxia o un agregado de galaxias, es estable tanto en estructura como en forma relativa durante el periodo de su manvantara [periodo activo], precisamente como lo es el corazón humano, una vez que se ha alcanzado su pleno crecimiento y función. » (5)

La mitología hindú habla de la inhalación y exhalación de Brahma (la Divinidad Cósmica) cuando los mundos emergen, evolucionan y se retiran desde y hacia su seno.

Algunas personas han trazado paralelos entre esta idea y la de un Universo oscilante en que el espacio se expande y contrae de forma alterna, pero existe una interpretación más sensata.

En La Doctrina Secreta, cuando se discute el origen de los mundos, Blavatsky cita lo siguiente de las estrofas del Libro de Dzyan:

« La Madre [espacio] se abulta, expandiéndose desde dentro hacia fuera al igual que el capullo de la flor de loto. »
(Estrofa 3:1)

Y añade la siguiente explicación:

« La expansión “desde dentro hacia fuera” de la Madre, llamada en otras partes “aguas del espacio”, “matriz universal”, etc., no alude a una expansión desde un pequeño centro o foco, sino que, sin referencia al tamaño, limitación o zona, significa el desarrollo de la subjetividad ilimitada a la objetividad ilimitada  (...) Implica que esta expansión, sin ser un aumento de tamaño (ya que la extensión infinita no admite la ampliación) era un cambio de condición. » (6)

En otras palabras, la expansión puede referirse a la emanación o despliegue de planos o esferas progresivamente más densos desde la cumbre espiritual de una jerarquía, hasta que se alcance el mundo más bajo y material.

En el punto medio del ciclo evolutivo, comienza el proceso inverso, esto es que los mundos inferiores se desmaterializan o eterealizan gradualmente e ingresan o son incorporados a los reinos superiores, o como se dice en el verículo de Isaías 34:4, "y se enrollarán los cielos como un libro".

Por lo tanto, la expiración e inspiración pueden referirse a la expansión del Uno en los muchos, y la posterior reabsorción de los muchos en el Uno.

La evolución e involución de los mundos no implican que el Universo en sí mismo viene a la existencia a partir de la nada, o que se expande como elástico y más tarde se contrae y desvanece en la nada, sino que son los mundos dentro del espacio (planetas, estrellas, etc.) que se materializan y se subliman.

La totalidad infinita de mundos y planos no sólo rellenan el espacio, sino que son espacio.

(En lo personal, si bien concuerdo con David Pratt que en la Teosofía, la expansión “desde dentro hacia fuera” se refiere a la densificación de la Esencia Divina que va tomando formas de vida cada vez más materiales para luego volverse a sublimar y regresar a su fuente original.

En cambio no concuerdo con Gottfried de Purucker quien se muestra muy antagónico con la idea de que el universo pueda expandirse o contraerse, y considero que así como nuestros pulmones se expanden y se contraen, bajo el principio de correspondencias, el universo también podría hacerlo. Aunque no sabría decirles si esa expansión corresponde a la teoría del Big Bang.)







3 - CICLOS EVOLUTIVOS

De acuerdo con la Teosofía, ninguna cosa o entidad, ya sea átomo, humano, planeta, estrella, galaxia, o agregado de galaxias, aparece fortuitamente desde la inexistencia. Sino que en realidad un ser físico nace porque una entidad interna o alma está volviendo a la recorporización, y cada nueva encarnación es el resultado kármico de la precedente.

No hay principio ni fin absolutos para la evolución, sino sólo lugares de comienzo relativos y otros de detención o reposo. Y también los planetas se recorporifican varias veces durante la vida útil de un sistema solar, y las estrellas lo hacen en múltiples ocasiones durante la existencia de una galaxia.

Los astrónomos estiman que la Vía Láctea tiene una edad de 13'200 millones de años (esto es alrededor de 500 millones de años más reciente que la supuesta edad de todo el Universo).

La Teosofía, por el contrario indica que nuestra galaxia tiene cientos de billones de años de antigüedad y se afirma que el ciclo mayor o Maha-Manvantara, del cual nuestro Sistema Solar es parte, dura 311.040.000.000.000 de años, y actualmente estamos a mitad de camino, durante el cual se han completado 18’000 recorporificaciones planetarias (7).

(La duración de 311.04 millones de millones de años es lo que la antigua tradición hindú menciona que va a durar la existencia de nuestro universo, "La Vida de Brahma", pero no precisa si se refiere al universo que conforma nuestra galaxia, o al universo que conforma el grupo de galaxias al que pertenecemos, o si corresponde al universo total que conocemos, etc.

Y también la antigua tradición hindú menciona que la duración de las siete rondas de la cadena terrestre es de 4'320 millones de años, "Un Día de Brahma", lo cual dividiéndolo por 4 nos da el resultado de 18'000, y es por eso que David Pratt menciona que se han completado 18’000 recorporificaciones planetarias.

Pero no estoy de acuerdo con él porque la duración de las recorporificaciones planetarias varía según el tiempo y el planeta. Por ejemplo Blavatsky señala que las siete rondas de la cadena lunar duraron menos de lo que van a durar en la cadena terrestre. Y además antes de que los planetas se pudieran formar hubo un largo periodo de preparación preliminar.

Entonces, sí hay que considerar los números que da la antigua tradición hindú porque fueron dados por sabios pertenecientes a la Logia de los Maestros, pero también hay que tomarlos con cautela y no hacer demasiadas conjeturas a partir de ellos.)


La ciencia convencional sostiene que nuestro Sistema Solar se formó hace 4'570 millones de años a partir del colapso parcial de una nube molecular gigante.

Y se especula que en unos 5'000 millones de años el Sol se convertirá en una estrella gigante roja, una vez que todo el combustible de hidrógeno en su núcleo se haya convertido en helio, y por cosiguiente la fusión de éste en el núcleo comenzará a producir carbono y oxígeno, haciendo que las capas externas se expandan para engullir a la Tierra.

Eventualmente, las capas externas serán arrojadas y se convertirán en una nebulosa planetaria, mientras que el núcleo estelar se volverá una enana blanca y se enfriará y decolorará lentamente durante muchos miles de millones de años.

Sin embargo (y una vez más) la Teosofía sugiere una edad mucho más avanzada para el Sol. Las cifras exactas no han sido reveladas, pero la información disponible permite una estimación aproximada.

La Tierra tiene aproximadamente 2'000 millones de años (en comparación con los 4'540 millones de años dados por la ciencia) y su vida útil total durará 4'320 millones de años, seguido de un período de descanso (pralaya) de igual duración.

En cada manvantara solar, cada planeta se reencarna siete veces, y actualmente la Tierra está a mitad de camino hacia su quinta reincorporación (8).

Estas cifras implican que el Sol tiene cerca de 37 mil millones de años terrestres y existirá por lo menos otros 20 mil millones más.

(Aunque el Maestro Kuthumi efectivamente afirmó que un manvantara solar está compuesto por siete ciclos planetarios. Por las razones mencionadas arriba, yo no estoy seguro que ese resultado sea el correcto.)






4 - ESTADOS SUPERIORES DE LA MATERIA

Dejando a un lado el exotismo de la materia y energía oscuras (ya que estas son ficciones inventadas para salvar el Big Bang), se cree que más del 99% de la materia en el Universo físico existe en el estado de plasma.

Mientras que la mayoría de los científicos considera al Sol como una bola de plasma (o cuarto estado de la materia), la Teosofía sostiene que el interior de dicho astro consiste principalmente de materia en sus estados quinto, sexto y séptimo, desconocidos para los científicos (9), y así, lo que actualmente se llama "plasma" incluye los grados más finos y sutiles de la materia física.

Y también se dice que las nebulosas están compuestas de materia en sus tres estados más altos. Las nebulosas oscuras constan de materia en estado latente o restos de mundos muertos, y comienzan a condensarse y devenir cada vez más estructuradas y luminosas después de un nuevo ciclo de construcción de mundos, lo cual constituye el "amanecer" de la actividad evolutiva (10).

Si bien no existen dudas de que los elementos más pesados se sintetizan a partir del hidrógeno y otros materiales en estrellas y nebulosas (11), la Teosofía afirma que el Sol es accionado principalmente por una afluencia de energía desde planos internos de su constitución, más que por fusión termonuclear.

El Sol es el corazón y cerebro del Sistema Solar y también es el almacén de las energías vitales-eléctricas. El Sol emite enormes cantidades de radiación y plasma ("viento solar") en nuestro subplano, y al respecto se afirma que algunas de las energías y "ríos de vida" que proyecta circulan a través del sistema planetario antes de volver al corazón solar (12).

Basándose en observaciones combinadas con varios supuestos teóricos, los astrónomos creen que las enanas blancas, estrellas de neutrones y los agujeros negros son objetos muy densos y compactos. Sin embargo, se desconoce su verdadera naturaleza y el estado de materia que está involucrada.

En la actualidad es común decir que los centros de las galaxias albergan enormes agujeros negros, como es el caso de Sagitario A*, una estructura nuclear no luminosa en el centro de la Vía Láctea y compleja fuente de radio oscurecida por nubes de polvo.

Los astrónomos convencionales piensan que es un agujero negro superdenso de unos 4 millones de masas solares, pero el núcleo de las galaxias, como las estrellas, emite enormes cantidades de materia y radiación, mientras que los agujeros negros sólo pueden destruir materia.

La emisión de rayos X y chorros polares a veces se atribuye a la energía liberada por el disco de acreción formado por materia que cae en un agujero negro, aunque esta teoría se enfrenta a graves problemas (13).


En la Teosofía, el término de "Sol Central" es utilizado para referirse (entre otros aspectos) al centro galáctico, y por analogía con nuestro Sol, entonces Sagitario A* debe consistir en estados de materia más sutiles que los cuatro conocidos por la ciencia oficial.

El Sol Central es un "sempiterno centro emisor de vida" y existente en una condición de laya (muy etérica) (14) y así se produce un flujo constante de energía-sustancia desde un plano a otro.

La "creación" de materia (es decir, la condensación de materia sutil en materia física) es un proceso continuo en planetas, estrellas, nebulosas, centros galácticos, etc., y cesa sólo durante los pralayas.

El proceso cíclico inverso es la desintegración de la materia en radiación, es decir, su transformación en grados más sutiles de espíritu-sustancia (15).






5 - NACIMIENTO Y MUERTE DE LAS ESTRELLAS Y LOS PLANETAS

Todas las estrellas, los planetas y las lunas visibles son parte de una "cadena" de 12 globos que se hallan en siete planos. Existe un globo en el plano más elevado de cualquier jerarquía particular, y uno en la más baja, con otros dos orbes en cada uno de los cinco planos intermedios, y la misma regla se aplica a cometas, nebulosas, etc. (16).

En nuestro Sistema Solar, todos los globos que vemos son los más bajos de una cadena jerárquica, pero este no es el caso en cada sistema solar que podamos apreciar. Esto ayuda a explicar por qué la mayoría de las estrellas de nuestra galaxia son miembros de sistemas binarios o de estrellas múltiples, donde dos o más luceros orbitan uno alrededor del otro (17).

(Yo no creo que los sistemas estelares constituidos por varios soles sean cadenas solares compuestas por varios globos físicos, porque eso sería equivalente a decir que existen humanos en otras partes del universo compuestos por varios cuerpos físicos, y aunque no lo puedo refutar, me parece bastante improbable. Y pienso más bien que cada uno de esos soles tiene su propia cadena estelar.)

Representación esquemática de los doce globos de una cadena planetaria o estelar.


Durante cada reencarnación planetaria o manvantara, 10 oleadas de vida, reinos de mónadas o centros de consciencia (esto es, los tres reinos elementales, los reinos mineral, vegetal, animal y humano, y los tres reinos espirituales o dhyani chohánicos) realizan siete rondas a través de todos los globos, permaneciendo cientos de millones de años en cada uno.

Durante un manvantara solar se producen siete manvantaras planetarios, donde los globos de una cadena planetaria se corporifica sucesivamente en un subplano inferior en cada una de las cuatro primeras reincorporaciones, y luego en un subplano superior en cada una de las tres últimas reincorporaciones.

Y después de ese periodo de actividad (manvantara solar), todo el sistema solar se sumerge en un periodo de "muerte" (pralaya solar) en el que entonces su estrella principal "se extingue, de repente, como un relámpago de luz" (18).

Y este evento corresponde a los estallidos de supernovas y algunos de novas (19).

Los científicos creen que sólo las estrellas muy masivas experimentan explosiones de supernovas, porque en nuestra galaxia una supernova sólo ocurre una vez cada 30 ó 50 años.

Y supuestamente las estrellas más masivas sólo duran unos pocos millones de años, debido a que queman hidrógeno muy rápidamente, pero como ya se indicó, es probable que la vida activa de la mayoría de las estrellas sea mucho más larga de lo que comúnmente se cree.




La Nebulosa del Cangrejo

Esta nebulosa mide 6 años luz de ancho y es considerada como el remanente expansivo de una explosión de supernova. La estrella se sitúa a 6’500 años luz de distancia, y su violento estallido en el año de 1054 fue registrado por astrónomos chinos y japoneses, además de los nativos americanos.

Los filamentos anaranjados son desechos de la estrella y consisten principalmente de hidrógeno. Mientras que el azul de los filamentos en la parte externa de la nebulosa representan oxígeno, el verde es azufre y el rojo es oxígeno.

El centro de la nebulosa contiene un pulsar (que se cree es el núcleo colapsado y ultradenso de la estrella siniestrada) el cual alimenta el resplandor azulado interior de la nebulosa (en.wikipedia.org).




La Nebulosa del Anillo en la Constelación de Lyra

Es una nebulosa planetaria situada a unos 2000 años luz de la Tierra. Los científicos creen que esta capa de plasma fue expulsada hace miles de años por una estrella gigante roja que estaba pasando por la última etapa de su evolución antes de convertirse en una enana blanca.

Los colores son aproximadamente verdaderos, en donde el azul representa helio, el cual se sitúa principalmente cerca de la estrella central; el verde representa oxígeno, y el rojo, nitrógeno (en.wikipedia.org).



G. de Purucker sostiene que durante su tiempo de vida, una estrella es muy etérea y sus velos luminosos exteriores son mucho más difusos que su interior oculto.

Y a medida que envejece, se vuelve gradualmente menos radiante y su cuerpo se torna más denso y material hasta que (justo antes de morir) está en proceso de convertirse en sólido.

En la muerte, cuando se retira el principio interno de vida, la estrella explota en un tremendo resplandor de luz, e innumerables fragmentos de diversos tamaños se dispersan por el espacio y son barridos eones más tarde por la reencarnación del sol que acaba de morir, y también por otras estrellas, junto con planetas y cometas (20).

Las partes más espirituales de los "ropajes" luminosos de la estrella se desvanecen al instante, mientras que las secciones más materiales pueden permanecer temporalmente antes de desaparecer por completo. Los planetas mueren y se desintegran para convertirse en parte del cuerpo solar o entorno directo antes que el sol muera y estalle (21).

Y de igual manera, se sostiene que la muerte del cuerpo humano va acompañada por un destello de luz etérea abriéndose paso por cada poro, no perceptible para la visión ordinaria.

Cuando los humanos mueren, sus vehículos inferiores, o sea el cuerpo físico, cuerpo astral modelo y el kama-rupa (la cobertura astral) decaen lentamente en sus respectivos planos. Mientras que el alma humana entra en un estado de descanso similar al sueño (Devachan), y los yoes espiritual y divino pasan a un estado nirvánico.

Pues bien, algo similar ocurre en el caso de los planetas y las estrellas, pues los globos físico y astral tarde o temprano se desintegran y sus materiales se dispersan y reutilizan por la naturaleza en la formación de nuevos mundos.

(Nada más que en el caso de los Logos smicos, cuyos "cuerpos físicos" son los planetas y las estrellas, el proceso se hace a una escala más gigantezca y su Conciencia accede a niveles de existencia mucho más elevados.)

Los principios superiores o fuerzas de vida de un globo se transfieren a un laya central o "centro de descanso" de materia primordial relativamente homogénea, que se encuentra fuera de nuestro Sistema Solar (22).

Y cuando llega el tiempo de un nuevo manvantara solar, las corrientes descendientes de vida reactivan un laya central solar altamente etérico reposando en el espacio.

Entonces cada plano empieza a diferenciarse y condensarse para devenir una nebulosa giratoria visible, que luego comienza a vagar por el espacio como un "cometa solar" moviéndose lentamente al principio, pero después adquiere velocidad, recogiendo material y volviéndose más denso en su camino.

Hasta que finalmente llega a la ubicación del antiguo sistema solar, donde se asienta, y aquí la nebulosa cometaria se convierte en un vasto cuerpo en forma de disco con núcleos dispersos a través de él, al igual que los órganos de un cuerpo.

En el centro se halla el núcleo más grande que se transforma en un sol, mientras que los núcleos más pequeños a su alrededor crecen para constituir el comienzo de los planetas, y de esta manera la sustancia de la nebulosa es absorbida lentamente por el sol y los planetas en crecimiento (23).




La Nebulosa de Orión

Se cree que la Nebulosa de Orión es el sector de formación de estrellas masivas más cercano a la Tierra. Se encuentra a unos 1344 años luz de distancia y mide 24 años luz de diámetro (en.wikipedia.org).



En los primeros momentos de un nuevo manvantara solar, los planetas se condensan dentro de la nebulosa de la que también surge su sol. Y después de eso, cada planeta se recorporifica inicialmente como un cometa, en un proceso análogo al de un sistema solar “reencarnante”.

Al morir una cadena planetaria, los globos envían sus principios superiores (o energías vitales-mentales-espirituales) a sus propios layas centrales (contenidos dentro del laya central en la cadena) los cuales permanecen en estado latente durante muchas eras al exterior del sistema solar, mientras otros planetas experimentan sus propios ciclos evolutivos.

Y cuando llega el tiempo de una nueva recorporificación, los impulsos de vida de los planos superiores reactivan el laya central y se convierten así en una nebulosa etérea, que luego comienza a vagar por el espacio, volviéndose más y más densa, creciendo tanto a partir de las energías-sustancias que emanan de la mónada interior como desde los átomos de vida (de lo físico a lo divino) que formaron previamente sus variados vehículos (los que son atraídos magnéticamente a esas mónadas).

Hasta que eventualmente es llevado de nuevo al mismo sistema solar y se instala en una órbita alrededor del sol, donde continúa acumulando polvo cósmico y cuerpos más grandes. Y en este sentido, algunos cometas de período corto están en proceso de reconvertirse como planetas en nuestro Sistema Solar (24).

Y una vez que un cometa en los estados más altos de materia física se ha asentado en una órbita alrededor del nuevo sol, los reinos elementales guiados por injerencias espirituales comienzan sus actividades y construyen gradualmente un globo luminoso muy etérico y cuando termina esta etapa, comienza la primera ronda.

El proceso de solidificación o materialización continúa hasta mediados de la cuarta ronda, después de lo cual los globos y las diversas familias de mónadas se eterealizan y espiritualizan hasta que recuperan su estado nirvánico original, enriquecidos por sus experiencias evolutivas en los reinos inferiores de la materia (25).


(Observación: en este artículo David Pratt se basó mucho en lo que dijo Gottfried de Purucker, pero como a Gottfried de Purucker luego le daba por inventar cosas, yo les recomiendo que tomen sus afirmaciones con mayor circunspección de lo usual.)



Referencias

  1. Ver "Key concepts of theosophy and Hierarchies: worlds visible and invisible", davidpratt.info.
  2. H.P. Blavatsky, La Doctrina Secreta, Theosophical University Press (TUP), 1977 (1888), 1:76, 85, 109-12, 119, 139, 145; G. de Purucker, Occult Glossary, 2a ed., 1996, págs. 50-1.
  3. H.P. Blavatsky, The Theosophical Glossary, Theos. Co., 1973 (1892), págs. 120-1.
  4. G. de Purucker, The Esoteric Tradition, TUP, 2a ed., 1940, págs. 435-8 nota al pie; G. de Purucker, Fountain-Source of Occultism, TUP, 1974, págs. 80-1; G. de Purucker, Esoteric Teachings, Point Loma Publications, 1987, 3:28-30.
  5. Fountain-Source of Occultism, págs. 80-1.
  6. La Doctrina Secreta, TUP, 1977 (1888), 1:62-3; ver también 1:4, 112, 41.
  7. "Rounds and manvantaras: an outline", davidpratt.info.
  8. Ibid.
  9. Fountain-Source of Occultism, págs. 293-8, 330-1; A.L. Conger (editor), The Dialogues of G. de Purucker, TUP, 1948, 1:33; G. de Purucker, Fundamentals of the Esoteric Philosophy, TUP, 2a ed., 1979, págs. 62, 66-7, 375-6; H.P. Blavatsky Collected Writings, Theosophical Publishing House, 1950-91, 5:155-63; The Mahatma Letters to A.P. Sinnett, TUP, 2a ed., 1926, págs. 162-5 / TPH, ed. cron., 1993, págs. 319-21.
  10. Occult Glossary, págs. 33-4; Fountain-Source of Occultism, pp. 127-8; Fundamentals of the Esoteric Philosophy, pág. 66; La Doctrina Secreta, 1:101, 588-90.
  11. La Doctrina Secreta, 1:595-6.
  12. Fountain-Source of Occultism, págs. 299-303.
  13. Ver "Big bang, black holes, and common sense" y "Black holes, redshifts, and bad science", davidpratt.info.
  14. La Doctrina Secreta, 2:240 nota al pie.
  15. The Esoteric Tradition, págs. 143-4, 446-55.
  16. Occult Glossary, págs. 52, 130; The Esoteric Tradition, pág. 172.
  17. The Esoteric Tradition, pág. 182; Fundamentals of the Esoteric Philosophy, pág. 525; ver también The Mahatma Letters to A.P. Sinnett, TUP, 2a ed., págs. 451-2 / ed. cron., 1993, pág. 370.
  18. Fundamentals of the Esoteric Philosophy, pág. 510.
  19. G. de Purucker, Studies in Occult Philosophy, TUP, 1973, págs. 327-8.
  20. Ibid., págs. 324-9; The Dialogues of G. de Purucker, 1:2567; Blavatsky Collected Writings, 10:402-3.
  21. The Dialogues of G. de Purucker, 1:24-8, 2:137.
  22. La Doctrina Secreta, 1:147, 155-6, 173; Fountain-Source of Occultism, págs. 136-7; Fundamentals of the Esoteric Philosophy, págs. 550-1.
  23. Fountain-Source of Occultism, págs. 126-8; Studies in Occult Philosophy, págs. 325-7; Fundamentals of the Esoteric Philosophy, págs. 60-2.
  24. Fountain-Source of Occultism, págs. 133-8; Fundamentals of the Esoteric Philosophy, págs. 59-63, 66-7, 78-80, 592; The Esoteric Tradition, pág. 193.
  25. Fountain-Source of Occultism, pág. 197; The Dialogues of G. de Purucker, 1:256-7.